En su habitual columna en Esta Mañana, Sabrina Casal abordó este lunes una temática vinculada al cuerpo y los síntomas, desde la mirada de la Bioexistencia Consciente, disciplina desde la cual propone interpretar determinadas manifestaciones físicas a partir de las emociones, experiencias personales e historias familiares.
Durante el espacio, Casal planteó que cada parte del cuerpo puede ser interpretada simbólicamente y que los síntomas pueden representar, desde esta perspectiva, situaciones emocionales que la persona necesita revisar.
La especialista comenzó hablando sobre los conflictos relacionados con la piel, diferenciando entre situaciones como piel agrietada, eccemas, dermatitis y urticaria. Según explicó, desde el enfoque que trabaja, la piel puede estar vinculada con cuestiones relacionadas al contacto, el rechazo o la necesidad de protección.
También hizo referencia a la ubicación del síntoma. Por ejemplo, señaló que los conflictos en las manos pueden asociarse simbólicamente con cuestiones vinculadas al padre, el trabajo o el hacer; mientras que las manifestaciones en el rostro pueden relacionarse con la identidad y la imagen personal.
En ese sentido, Casal mencionó al acné como una manifestación que, desde esta interpretación, puede estar vinculada con conflictos relacionados con la propia imagen y la forma en que una persona se percibe.
El cabello y las experiencias emocionales
Otro de los puntos abordados fue la caída del cabello y la alopecia. Casal compartió durante la columna una experiencia personal y explicó que, además del abordaje médico correspondiente, desde Bioexistencia Consciente se busca analizar qué historia emocional puede estar asociada a una determinada manifestación.
Según su enfoque, el cabello puede relacionarse simbólicamente con la intelectualidad y la figura paterna. Para ejemplificarlo, relató el caso de una adolescente que atravesó una alopecia y cuya historia familiar estaba vinculada con la pérdida de figuras importantes relacionadas con el padre.
Casal remarcó que, desde esta mirada, el objetivo no es reemplazar los tratamientos médicos sino buscar comprender qué historia puede existir detrás de un síntoma.
El cuerpo como expresión de emociones
A lo largo de la columna, la especialista repasó diferentes partes del cuerpo y las asociaciones que propone esta disciplina.
Explicó que los conflictos vinculados con la sangre pueden relacionarse simbólicamente con historias familiares, mientras que los huesos estarían vinculados con situaciones de desvalorización.
También habló de músculos, ligamentos, uñas, hombros, manos y pies, señalando que cada zona tendría una simbología particular.
En el caso de los hombros, por ejemplo, relacionó las molestias con las cargas y responsabilidades. Según explicó, el lado izquierdo estaría más vinculado con cuestiones relacionadas con los hijos y el lado derecho con la pareja.
También mencionó una interpretación general de los laterales del cuerpo: el lado izquierdo estaría relacionado con lo femenino y la figura materna, mientras que el derecho se asociaría con lo masculino, el padre, el trabajo y las autoridades.
“El cuerpo nunca se equivoca”
Uno de los conceptos centrales de la columna fue la idea de que el cuerpo funciona como una forma de expresión y protección.
Casal sostuvo que, desde la Bioexistencia Consciente, “el cuerpo nunca se equivoca” y que un síntoma debe ser entendido como una señal que invita a revisar determinadas experiencias.
En ese sentido, planteó que muchas personas pueden encontrarse atravesando situaciones repetitivas a lo largo de su vida y que, desde esta perspectiva, resulta importante preguntarse qué historia puede estar detrás de esa repetición.
La especialista también destacó la importancia de observar los vínculos personales y las situaciones que generan rechazo o incomodidad, entendiendo que pueden funcionar como un “espejo” de aspectos propios que necesitan ser revisados.
Optimismo y actitud frente a las dificultades
Durante la charla también surgió la importancia de la actitud personal frente a situaciones difíciles.
A partir del relato de una experiencia personal de uno de los integrantes del programa, Casal destacó el valor del optimismo y las ganas de vivir, aunque aclaró que no se trata simplemente de negar los problemas, sino de asumir una posición activa frente a ellos.
“Es más fácil decir que no me animo porque puede salir mal que intentarlo”, fue una de las reflexiones que dejó durante el intercambio.
En ese contexto, recomendó el libro “Morir para ser yo”, de Anita Moorjani, donde la autora relata una experiencia cercana a la muerte y el proceso posterior de transformación de su manera de entender la vida.
Órganos y conflictos simbólicos
Casal también repasó algunas de las interpretaciones que propone la Bioexistencia Consciente respecto de distintos órganos.
Entre otros ejemplos, señaló que el corazón estaría relacionado simbólicamente con cuestiones de territorio y pérdidas; el útero con la idea de casa y territorio; los ovarios con duelos y pérdidas; los riñones con pérdidas de territorio y el hígado con historias vinculadas a la escasez y el hambre.
La especialista aclaró que se trata de una lectura simbólica de los síntomas y de las historias personales y familiares, mientras que los diagnósticos y tratamientos de las enfermedades corresponden al ámbito de la medicina.
La importancia de expresar lo que sentimos
Sobre el final de la columna, Casal remarcó la importancia de expresar las emociones y no dejarlas acumuladas.
También contó que cuenta con un podcast en Spotify, donde comparte experiencias personales y situaciones relacionadas con su trabajo y sus consultas.
Quienes quieran conocer más sobre su actividad pueden encontrarla en redes sociales como Sabrina Casal-Mano Puente y a través de su sitio web.
La columna dejó como eje central una invitación a observar el cuerpo, las emociones y las experiencias personales desde una perspectiva integral, buscando comprender qué significado pueden tener para cada individuo las situaciones que atraviesa.












