Dirigentes sindicales de Necochea manifestaron su rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y confirmaron su participación en la movilización convocada para el próximo 18 de marzo, tanto a nivel local como en la Ciudad de Buenos Aires. Así lo expresaron Alberto Peralta, del Sindicato de Camioneros, y Diego Salazar, del SOEM, durante una entrevista en el programa Cerrando la Mañana.

Los representantes gremiales señalaron que la iniciativa oficial representa un retroceso en los derechos de los trabajadores y advirtieron sobre aspectos centrales del proyecto, como la flexibilización de las jornadas laborales, el denominado “banco de horas”, los cambios en el régimen de vacaciones, la limitación del derecho a huelga y un nuevo esquema de indemnizaciones financiado con aportes previsionales.
En ese marco, indicaron que los sindicatos y organizaciones sociales vienen manteniendo reuniones para organizar la convocatoria del 18 de marzo y que este martes se realizará un plenario de la CGT Regional Necochea, con la participación de las 62 Organizaciones Peronistas, para definir acciones y coordinar la movilización. Parte de la dirigencia viajará a Buenos Aires para acompañar la protesta nacional, mientras que otros referentes permanecerán en la ciudad desarrollando actividades locales.
Durante la entrevista, los dirigentes remarcaron que existe una fuerte desinformación entre los trabajadores sobre los alcances reales de la reforma y alertaron que, de aprobarse, los cambios se aplicarían a todos los empleados, independientemente de su antigüedad. “Cuando el impacto llegue al bolsillo, ya va a ser tarde”, advirtieron.
También cuestionaron el rol del Estado en el manejo de los aportes sindicales y de las obras sociales, señalando que esos fondos no estarían siendo transferidos en tiempo y forma, lo que afecta directamente la prestación de servicios de salud a los trabajadores y jubilados.
Por último, subrayaron que el debate legislativo será clave en el Senado, donde los gobernadores tendrán un rol determinante, y remarcaron la necesidad de que los trabajadores se movilicen para defender las conquistas laborales alcanzadas a lo largo de décadas. “Sin protesta y sin participación, cualquier reforma termina avanzando”, concluyeron.












