A nueve días del brutal asesinato de Matías Fontela, ocurrido en la vía pública y que conmocionó a la comunidad de Necochea, su madre Miriam Kraismann habló públicamente sobre el dolor de la pérdida y el pedido de justicia.
“Lo único que quiero es justicia por Matías”, expresó.
El joven, de 32 años, murió tras ser atacado con golpes y pedradas, en un hecho que generó fuerte impacto en la ciudad por el nivel de violencia con el que ocurrió.

“A mi hijo lo lapidaron”
Durante la entrevista, Miriam relató cómo fue enterándose de los detalles del ataque y el impacto que generó en su familia.
“A mi hijo lo lapidaron. Fue con tanta saña… Nada justifica lo que le hicieron”, sostuvo.
Según explicó, el caso dejó imágenes y testimonios que incluso afectaron a quienes trabajaban en el sistema de monitoreo municipal, quienes debieron recibir asistencia psicológica tras presenciar la violencia del ataque.
Una familia atravesada por el dolor
Miriam es madre de seis hijos varones y explicó que Matías era el tercero. Lo describió como una persona solidaria que incluso años atrás recibió tres disparos al defenderla durante un asalto.
También habló con sinceridad sobre los problemas de consumo que atravesaba su hijo en los últimos tiempos.
“El consumo fue invadiendo cada vez más su vida y él pensaba que podía manejarlo, pero no es tan fácil”, expresó.
Tres nietos a su cargo
Tras la muerte de Matías, Miriam quedó a cargo de los tres hijos del joven, de 5, 7 y 9 años, quienes ahora viven con ella.
“En un día me cambió la vida. Pensaba jubilarme y ahora tengo que volver a criar chicos”, contó.
Los niños reciben acompañamiento psicológico y contención a través del servicio local, que desde el primer momento asistió a la familia.
“Quiero ser querellante”
La madre de Matías adelantó que buscará participar activamente en la causa judicial.
“Quiero ser querellante. Necesito saber qué pasó con mi hijo”, afirmó.
Actualmente hay cuatro personas imputadas por el crimen. Uno de los involucrados tiene 15 años y es inimputable, mientras que otro menor de 17 ya fue imputado. En los próximos días se definirá la situación procesal de los adultos involucrados.
El dolor frente a la crueldad en redes
Miriam también habló del impacto que generaron algunos comentarios en redes sociales tras el crimen.
“Dicen ‘un falopero menos’. Ojalá nunca les toque pasar por algo así”, lamentó.
En ese sentido, pidió mayor empatía y recordó que ninguna situación justifica la violencia extrema.
“Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otra persona”, afirmó.
Un pedido de justicia
Mientras atraviesa el duelo junto a su familia, Miriam aseguró que seguirá reclamando que el caso no quede impune.
“Lo hago por mis nietos y por mis hijos. Necesito saber qué pasó y que haya justicia”, concluyó.












