El periodista Daniel Barboza analizó la situación política de Tandil y sostuvo que el modelo de gestión encabezado por el intendente Miguel Lunghi atraviesa un proceso de desgaste profundo, con implicancias políticas y judiciales.
“Esto no empezó ahora, es un proceso que viene desde hace más de 15 años”, afirmó.
Una advertencia que viene de años
Barboza explicó que comenzó a cuestionar la gestión durante el segundo mandato de Lunghi.
“En ese momento ya se veían síntomas de que el modelo no iba a terminar bien”.
Sin embargo, reconoció que en ese contexto sus críticas eran minoritarias:
“Uno era el loquito del pueblo, porque nadie veía los problemas”.
El problema de las gestiones largas
Para el periodista, la clave del deterioro está en la permanencia prolongada en el poder.
“Todo lo que se perpetúa termina mal, es una constante histórica”.
Y profundizó:
“Cuando se confunde la persona con el Estado y el partido, ahí empiezan los problemas”.
Denuncias y causas judiciales en curso
Barboza señaló que la situación actual no es solo política, sino también judicial.
“Hoy hay causas penales en marcha que involucran a funcionarios municipales”.
Además, remarcó que las investigaciones avanzan fuera del ámbito local:
“Esto ya está en manos de la Justicia y con intervención desde otra jurisdicción”.
Un Concejo Deliberante con mayoría opositora
El escenario político también cambió en los últimos años.
“El oficialismo tiene solo 5 concejales sobre 20, perdió peso político claramente”.
El resto del cuerpo está dividido entre distintos espacios opositores, lo que refleja el cambio de clima en la ciudad.
“Un ciclo que ya está terminado”
Barboza fue contundente sobre el futuro político del oficialismo.
“El lunguismo como expresión cultural está acabado, aunque todavía no haya terminado formalmente”.
Y utilizó una metáfora:
“Las cosas terminan antes de que uno se dé cuenta”.
Un panorama complejo para lo que viene
De cara a las próximas elecciones, advirtió que la situación será difícil para cualquier gestión que asuma.
“El próximo gobierno va a tener que desentrañar más de 20 años de gestión”.
Y planteó una incertidumbre clave:
“Nadie sabe realmente qué se va a encontrar cuando abra los cajones del municipio”.
Responsabilidad social
Por último, también apuntó a la sociedad como parte del proceso.
“Los pueblos también son responsables cuando sostienen durante tanto tiempo a un mismo modelo”.












