La temporada avanza y el verano empieza a despedirse lentamente. Las tardes ya no se estiran como en enero y el movimiento turístico muestra otra dinámica. En ese contexto, el secretario de Turismo de la Municipalidad de Necochea, Matías Sierra, realizó un análisis profundo sobre el presente del sector, los cambios en el perfil del visitante y los desafíos que enfrenta la ciudad.

Una temporada aceptable, pero con estadías cada vez más breves
El balance general marca una temporada entre comillas aceptable. Hubo movimiento, hubo fines de semana fuertes, pero también se sintió el vacío en los días intermedios. De lunes a miércoles la postal cambia: menos autos, más estacionamientos libres, menor circulación en la zona turística.
Lo que más preocupa no es la cantidad de visitantes sino la duración de la estadía. Son escapadas cortas, muy marcadas por el pronóstico y la cercanía geográfica. La ciudad empieza a tomar otro color a partir del jueves, pero no alcanza con vivir solo de los fines de semana.
El próximo Carnaval aparece como uno de los puntos más altos del verano, con un muy buen nivel de reservas. Sin embargo, la realidad es clara: no se puede sostener una temporada únicamente con picos aislados.
El gran cambio: el turista ahora es regional
Uno de los datos más contundentes que dejó el análisis es la transformación en la procedencia del visitante. Hace apenas cuatro o cinco años, casi el 75% del turismo provenía de fuera de la provincia de Buenos Aires o Capital Federal. Hoy esa ecuación está completamente invertida.
Las principales ciudades emisoras son Bahía Blanca, Tres Arroyos, Tandil y Mar del Plata. Luego aparece Capital Federal. Es un turismo regional, cercano, que mira el pronóstico y decide sobre la marcha. Si el clima acompaña, viene. Si no, posterga.
Ese comportamiento explica también las reservas de último momento y la volatilidad en la ocupación hotelera y gastronómica.
Necochea como destino competitivo
En los últimos días un informe nacional ubicó a Necochea como uno de los destinos más económicos del país. Desde la Secretaría prefieren otra definición: no se trata de ser barato o caro, sino de ser competitivo.
Hoy la ciudad ofrece una gastronomía fuerte, servicios hoteleros en crecimiento y un desarrollo inmobiliario que avanza tanto en Necochea como en Quequén. En ese sentido, el posicionamiento es sólido.
Las encuestas realizadas entre diciembre y fines de enero arrojaron un dato clave: el 14% de los visitantes eligió Necochea por primera vez. Es un número alto y representa una oportunidad enorme. El desafío es fidelizar a ese turista para que vuelva y recomiende.
Autocrítica y cuestiones pendientes
También hubo espacio para la autocrítica. Las bajadas públicas no estuvieron listas en tiempo y forma. No podemos llegar al 15 de enero con obras que deberían haber estado terminadas en noviembre. La ciudad, desde lo turístico, tiene que estar lista antes de que arranque la temporada.
Otro punto sensible fue el estacionamiento medido y la señalética en la zona de playa, donde hubo confusión en algunos sectores. Falta visibilidad y orden en la información.
En cuanto a los cuidacoches, el debate es más complejo. Hay una necesidad social detrás del fenómeno, pero también es indispensable mayor presencia y control del Estado. No se puede generalizar ni criminalizar, pero tampoco mirar para otro lado.
Lo que sí funcionó
Hubo aspectos positivos. No hubo conflictos con guardavidas. No se registraron grandes problemas con vehículos en la arena, algo que sí afectó a otros destinos. Los balnearios mejoraron servicios y muchas concesiones nuevas incorporaron piletas.
Necochea mantiene una ventaja estructural difícil de igualar: 65 kilómetros de playa, tranquilidad y amplitud. Después de la pandemia, muchas familias y grupos jóvenes eligen el destino por esa combinación.
Carnaval, eventos y la temporada que sigue
El verano no termina con febrero. La agenda ya está activa. Este fin de semana llega el Festival de Máscaras, con más de 250 personas anotadas y participación de comparsas invitadas. También habrá mateadas folclóricas, emprendedores, música en vivo y actividades en la Rambla.
En las próximas semanas se suman programas como Mercados Bonaerenses y Recreo, además de eventos deportivos que fuera de temporada generan un impacto clave. Ya está confirmado un torneo nacional amateur con casi 2.000 competidores, lo que multiplica el movimiento turístico.
La estrategia es clara: sostener actividad más allá del verano y consolidar a Necochea como destino anual.
Un turismo en transición
El turismo cambió. El visitante es más selectivo, más cercano y más espontáneo. La ciudad tiene fortalezas claras, pero también desafíos estructurales que requieren planificación anticipada.
Necochea atraviesa una etapa de transición: entre el modelo tradicional de temporada larga y un esquema de escapadas regionales, eventos estratégicos y público diverso. El éxito dependerá de adaptarse rápido, corregir errores y capitalizar lo que ya funciona.












