Aunque forma parte del paisaje cotidiano de miles de vecinos y turistas, pocos conocen la complejidad técnica y la historia detrás del Parque Eólico de Necochea, una obra que convirtió a la ciudad en sede del único parque eólico costero del país.
En diálogo con Esta Mañana de NecRadio 98.3, el ingeniero industrial Hugo Elguero, quien participó activamente en el desarrollo del proyecto como representante de la empresa Geneia durante la construcción, explicó cómo fue el proceso que permitió concretar una de las obras energéticas más importantes de la región.
“Un parque eólico no se puede instalar en cualquier lugar. Antes hay estudios que pueden durar hasta tres años”, señaló.
Según detalló, durante ese período se analizan variables como la velocidad y dirección del viento, la humedad, la temperatura ambiente, la radiación solar y otros factores meteorológicos que determinan la viabilidad del proyecto.
El parque eólico de Necochea cuenta con 11 aerogeneradores de aproximadamente 150 metros de altura total y una potencia individual de 3,45 megavatios. Cada una de sus palas mide cerca de 62 metros de largo y se orienta automáticamente según la dirección del viento para maximizar el rendimiento energético.
“Con apenas tres kilómetros por hora de viento ya pueden comenzar a generar energía”, explicó.
Elguero también recordó el enorme despliegue logístico que implicó la construcción del parque. Cada base demandó cientos de metros cúbicos de hormigón y la llegada de decenas de camiones durante jornadas completas de trabajo.
Además, destacó el impacto económico que tuvo la obra durante su ejecución.
“Hubo mano de obra local, movimiento en hoteles, alquileres, gastronomía y muchos servicios vinculados indirectamente a la construcción”, afirmó.
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la entrevista fue la aclaración sobre el destino de la energía producida. Contrariamente a lo que suele pensarse, la electricidad generada en Necochea no abastece exclusivamente a la ciudad.
La producción ingresa al Sistema Interconectado Nacional y luego es distribuida por CAMMESA según la demanda existente en distintos puntos del país.
“La energía puede terminar alimentando una localidad de Jujuy, Mendoza o Santa Cruz. No necesariamente queda en Necochea”, explicó.
El ingeniero también destacó el valor turístico que adquirió el parque desde su inauguración.
“Todo turista que viene a la ciudad quiere conocerlo. Tenemos una postal única porque es el único parque eólico instalado frente al mar en la Argentina”, sostuvo.
Actualmente el complejo funciona de manera prácticamente automatizada, con monitoreo remoto y un reducido grupo de técnicos encargados de tareas de mantenimiento y supervisión.
A más de una década de su puesta en marcha, el Parque Eólico de Necochea continúa siendo una referencia en materia de energías renovables y uno de los íconos visuales más representativos de la costa necochense.












