El debate por la presencia de los denominados “trapitos” o cuidacoches en Necochea sumó en las últimas horas un nuevo capítulo y promete seguir ocupando la agenda del Concejo Deliberante. En diálogo radial con “Esta Mañana”, el concejal Eduardo Caballero, del bloque La Libertad Avanza, expuso con firmeza la postura de su espacio, que impulsa la prohibición total de la actividad en la vía pública.

Actualmente existen dos proyectos en discusión. Por un lado, el presentado por La Libertad Avanza, que propone la prohibición absoluta de los cuidacoches, con sanciones contempladas en el Código Contravencional y una figura de reiterancia para quienes reincidan. Por el otro, un proyecto de Unión por la Patria que plantea la creación de un registro municipal para regularizar la actividad, habilitando a determinadas personas a ejercerla bajo control del Estado.
“Una actividad coercitiva”
Caballero sostuvo que, desde su punto de vista, institucionalizar a los trapitos sería “un grave error”, ya que considera que se trata de una actividad inherentemente coercitiva. “Cuando una persona se baja del auto y alguien le dice ‘te lo cuido’, en la mayoría de los casos no hay una verdadera posibilidad de decir que no. Existe temor a represalias, a que el vehículo sea dañado”, explicó.
En ese sentido, diferenció a los cuidacoches históricos de la ciudad —presentes durante todo el año en zonas como hospitales o comercios— de quienes llegan en temporada alta y exigen pagos adelantados, fijando montos y generando situaciones de tensión. “Ahí ya no estamos hablando de colaboración voluntaria, sino de una forma de extorsión”, afirmó.
Prohibir para poder controlar
Desde La Libertad Avanza plantean que la clave no está en registrar la actividad, sino en prohibirla y dotar al Ejecutivo de herramientas claras para intervenir. Según Caballero, una ordenanza de prohibición permitiría actuar ante denuncias concretas sin afectar a quienes históricamente cuidan autos sin conflictos. “La discrecionalidad se aplica en la calle. Nadie va a ir contra el vecino conocido que cuida autos desde hace años si no hay problemas. Pero si hay una denuncia, el Estado tiene que poder actuar”, sostuvo.
También advirtió que crear un registro podría incentivar el crecimiento del fenómeno. “Si institucionalizás, el año que viene vas a tener más trapitos, no menos. Es lo que pasa cada vez que el Estado legitima una actividad de este tipo”, señaló.
Derechos, Constitución y antecedentes
Otro de los puntos centrales del planteo fue el marco constitucional. Caballero remarcó que no se puede discriminar por lugar de origen ni “expulsar” personas por no ser de Necochea. “Todos somos iguales ante la ley. No existe la deportación interna”, explicó, en referencia a reclamos sociales que piden “sacar” a quienes llegan desde otras ciudades durante el verano.
Además, cuestionó que el proyecto de registro contemple excluir solo a personas con antecedentes graves. “La jueza de garantías fue clara: muchos tienen antecedentes por robo o hurto. ¿Le vamos a dar un registro para que cuide autos a alguien condenado por esos delitos?”, se preguntó.
Turismo, orden y seguridad
Caballero vinculó el problema de los trapitos con la necesidad de elevar la calidad turística de la ciudad. “Esto es mala propaganda. Hay turistas que se van con miedo o con una mala experiencia. Si queremos un turismo que consuma y vuelva, tenemos que garantizar orden y seguridad”, afirmó.
Por último, reconoció que el debate no tendrá una resolución inmediata y que la discusión continuará en comisión, con la participación del resto de los bloques. “Somos cinco concejales sobre veinte. No imponemos nada. Proponemos una solución dura, sí, pero pensando en la mayoría de los vecinos. Ojalá podamos conseguir los consensos necesarios”, concluyó.
La definición quedará ahora en manos del Concejo Deliberante, en un tema que divide opiniones y expone una tensión de fondo entre el orden urbano, la seguridad y el abordaje social de una problemática que se intensifica cada verano en Necochea.












