Un tema que vuelve al Concejo Deliberante
La concejal de Nueva Necochea, María José Hegui, se refirió a la problemática de los llamados “trapitos” y confirmó que el tema volverá a ser abordado en la Comisión de Legislación del Concejo Deliberante. El objetivo, explicó, es intentar alcanzar acuerdos entre todos los bloques, en un debate que reconoce como complejo y sensible.
Hegui sostuvo que existe una fuerte demanda social para que el Estado actúe, pero advirtió que no se trata de una cuestión que pueda resolverse con medidas simples o inmediatas. Es un problema que atraviesa a Necochea y a muchas ciudades del país, y que requiere un análisis profundo para evitar decisiones apresuradas que luego generen más conflictos.
Exclusión social, salud mental y consumo
Durante la entrevista, la concejal puso el foco en el trasfondo social del fenómeno. Nadie nace queriendo ser trapito y detrás de esa realidad hay consumo problemático, problemas de salud mental y situaciones de exclusión, que no pueden ser abordadas únicamente desde el municipio.
En ese sentido, remarcó que el Estado nacional y provincial deberían tener un rol más activo en políticas de prevención, reinserción y acompañamiento. Hoy, explicó, las herramientas son limitadas y muchas veces la intervención llega recién cuando el problema ya es grave y termina en el sistema de salud pública o en el ámbito judicial.
Los límites del municipio y la imposibilidad de legalizar
Hegui fue clara al explicar por qué no es viable legalizar la actividad. Legalizar algo que no es legal implica asumir responsabilidades que el municipio no puede ni debe tomar. Si el Estado municipal habilitara formalmente a los trapitos, también debería responder ante cualquier hecho grave que ocurra en ese marco, y eso compromete a toda la comunidad.
Además, recordó que el municipio no tiene poder de policía. Las detenciones solo pueden darse ante delitos concretos o situaciones de flagrancia, y la intervención principal corresponde a la policía y la Justicia, no al Ejecutivo local.
Trapitos locales y trapitos “de afuera”
Uno de los puntos centrales del análisis fue la diferencia entre los trapitos de Necochea y los que llegan durante la temporada de verano. Según Hegui, los trapitos locales son conocidos por vecinos y comerciantes, y en muchos casos no generan conflictos. Incluso hay vecinos que manifiestan sentirse cuidados con su presencia.
El mayor problema aparece en verano, cuando llegan personas de otras ciudades que desplazan a los locales, actúan con mayor violencia y, en algunos casos, están armadas. La mayoría de las detenciones recientes, explicó, corresponden a personas que no son de Necochea y que vienen exclusivamente a hacer la temporada.
La idea de un registro y el control del espacio público
En este contexto, se analiza la posibilidad de implementar un registro, no para legalizar la actividad, sino para identificar a quienes viven y trabajan en la ciudad todo el año. La intención es contar con información básica que permita un mayor control y evitar el ingreso de personas ajenas a la comunidad que generan situaciones de violencia o intimidación.
Hegui explicó que el municipio sí puede intervenir cuando hay uso indebido del espacio público o contravenciones, y que ante situaciones de amenazas o intimidación debe actuarse de inmediato a través del 911, que es el canal correspondiente para que intervengan las fuerzas de seguridad.
Intimidaciones, denuncias y rol de la Justicia
La concejal alertó también sobre prácticas que comienzan a repetirse en algunos comercios, donde personas ingresan ofreciendo “cuidado” o limpieza y generan situaciones de apriete encubierto. En esos casos, subrayó la importancia de realizar la denuncia correspondiente, ya que se trata de ámbitos privados y de posibles delitos penales.
Dejar antecedentes, explicó, es clave para que la Justicia pueda actuar si la situación escala. El municipio no puede intervenir en locales privados, y la respuesta debe darse por las vías judiciales correspondientes.
Un Concejo activo y una ciudad con potencial
Más allá del debate por los trapitos, Hegui destacó el alto nivel de actividad del Concejo Deliberante, incluso durante el verano. Aseguró que las comisiones están funcionando con amplia participación y que existe una dinámica de trabajo sostenida, algo que consideró muy positivo.
En cuanto a la ciudad, valoró el potencial turístico de Necochea y cuestionó el clima de negatividad que suele amplificarse en redes sociales. Señaló que muchos turistas destacan la belleza natural, las playas, el parque y el puerto, y que las críticas más duras suelen provenir de un microclima reducido que no refleja la percepción general.
Política, reelección y la subasta del casino
Finalmente, se refirió al escenario político y a la posibilidad de reelección del intendente Arturo Rojas, en caso de que la ley lo habilite. Consideró legítimo que sea la ciudadanía quien decida en las urnas y anticipó un año políticamente intenso.
También puso el foco en la subasta del casino, prevista para el 11 de febrero, a la que definió como un punto de inflexión. Según Hegui, puede marcar un antes y un después para Necochea, no solo en términos turísticos y económicos, sino también en la autoestima colectiva de la ciudad.












