En diálogo con “Esta Mañana”, por NEC Radio 98.3 del Multimedio NQ, Jorge Romero y el director Mauricio Albornoz Iniesta presentaron “Una canción para mi tierra”, el documental que se exhibirá este lunes 7 de septiembre, desde las 18, en el Cine Ocean de Necochea y que pone el foco en una experiencia educativa, musical y ambiental nacida en escuelas rurales.
La película tiene como protagonista a Ramiro Lescano, docente de escuelas rurales que comenzó a trabajar junto a sus alumnos en canciones destinadas a visibilizar problemáticas ambientales que los afectaban directamente.

El punto de partida fue especialmente concreto: fumigaciones realizadas muy cerca de establecimientos educativos.
“Descubre que en una de sus escuelas fumigan con aviones y máquinas terrestres muy cerca, generando un riesgo para la salud de los chicos”, explicó Albornoz Iniesta.
A partir de allí comenzó un proceso que terminó creciendo mucho más allá de aquellas aulas.
De una preocupación local a canciones hechas por los chicos
La respuesta de Lescano no fue solamente denunciar la situación.
Comenzó a trabajar junto con los alumnos para investigar lo que ocurría y convertir esas inquietudes en canciones.
La intención era que esas composiciones pudieran ser interpretadas frente a la propia comunidad.
“Lo original es que el mensaje viene de los chicos. Cuando uno les da el micrófono, los escucha y los acompaña para que puedan expresarse, pasan cosas muy potentes”, destacó el director.
Las primeras letras abordaron las fumigaciones, aunque con el tiempo el proyecto fue incorporando muchas otras problemáticas ambientales.
Canciones que llegaron a un escenario ante 10.000 personas
Las resistencias que aparecieron alrededor del proyecto no terminaron frenándolo.
Según explicó el realizador, ocurrió exactamente lo contrario.
Aquellas canciones surgidas en pequeñas escuelas rurales terminaron llegando a un espectáculo multitudinario denominado “El Grito Ambiental”, donde participaron miles de chicos y reconocidos artistas.
Albornoz Iniesta mencionó entre quienes se sumaron al proyecto a León Gieco, Lito Vitale, Mavi Díaz y numerosos músicos nacionales e internacionales.
“Esas canciones que inventaron los chicos terminaron siendo cantadas frente a 10.000 personas”, destacó.
Con los años, “Canciones Urgentes para mi Tierra” continuó creciendo y, según explicó el director, ya reúne alrededor de tres discos y unas 50 canciones.
No solamente hablan de fumigaciones
La experiencia despertó nuevas preguntas dentro de las propias escuelas.
Después de abordar la problemática más cercana, los alumnos comenzaron a investigar qué ocurría en otros lugares.
De esa manera aparecieron canciones vinculadas con humedales, desmontes, la Amazonía y diferentes problemáticas ecológicas.
“No escriben porque sí. Investigan y estudian cada uno de los temas”, explicó Albornoz Iniesta.
Para el cineasta, allí está una de las grandes fortalezas del proyecto: utilizar el arte como herramienta de conocimiento y expresión.
Un documental sin entrevistas tradicionales
“Una canción para mi tierra” se diferencia también por su forma narrativa.
No se trata de un documental construido a partir de entrevistas frente a cámara, especialistas hablando o una gran cantidad de material de archivo.
Albornoz Iniesta explicó que utilizaron una modalidad denominada documental de observación.
“La cámara observa lo que sucede, pero no interviene con los personajes. Es una historia completamente real, aunque por la forma en que está filmada en algunos momentos puede parecer una ficción”, detalló.
El rodaje acompañó durante aproximadamente dos años a Lescano, sus alumnos y el crecimiento del proyecto.
Una investigación que había comenzado muchos años antes
La génesis de la película se remonta a 2013.
Desde la productora Cactus Cine existía un interés previo por trabajar sobre fumigaciones en zonas pobladas y sus posibles consecuencias.
Durante años recorrieron localidades de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos buscando construir una película alrededor de esa problemática.
Sin embargo, el tono de las historias que encontraban era predominantemente angustiante.
“Queríamos encontrar otra vuelta, algo que también pudiera mostrar que es posible transformar la realidad”, explicó el director.
Seis años después apareció Ramiro Lescano.
Un colega les comentó que había un docente de escuelas rurales que componía canciones con los alumnos y el equipo decidió viajar hasta San Marcos Sud para conocerlo.
“Fuimos sin saber demasiado qué nos íbamos a encontrar. Entramos a las aulas y vimos un proceso creativo increíble”, recordó.
“Una puerta de entrada a un proyecto mucho más grande”
El documental terminó siendo apenas una parte de todo lo que posteriormente encontraron.
Albornoz Iniesta aseguró que aquello que muestra la película representa solamente una fracción del trabajo realizado dentro de “Canciones Urgentes para mi Tierra”.
“Siempre digo que la película es una puerta de entrada al proyecto”, sostuvo.
Incluso después de finalizar el rodaje, integrantes de la productora continuaron vinculados a las escuelas mediante talleres de cine.
Jorge Romero: “Este documental tenía que venir a Necochea”
La llegada de la película a la ciudad fue impulsada especialmente por Jorge Romero.
Contó que conoce desde hace años el trabajo de Ramiro Lescano y que quedó particularmente impactado cuando tuvo oportunidad de ver la producción terminada.
“Cuando apareció el documental dije: tiene que venir a Necochea”, recordó.
A partir de allí comenzó a gestionar la posibilidad junto con otras personas de la ciudad, hasta poder incorporar a Necochea dentro del circuito de proyecciones.
Romero destacó especialmente que el debate ambiental presentado en la película no resulta ajeno a esta región.
“Este problema no es solamente de Córdoba. Lo tenemos acá a la vuelta de la esquina”, señaló.
“No busca confrontar, busca generar conciencia”
Uno de los aspectos que tanto Romero como Albornoz Iniesta remarcaron fue el tono elegido para abordar una discusión compleja.
El director sostuvo que el documental no propone una lógica de enfrentamiento contra el sector productivo.
“El campo tiene que producir. La pregunta es cómo hacemos para producir sin generar daños en el medio”, planteó.
Por eso, aseguró, el proyecto busca incluso incorporar las diferencias y generar conversación.
“Trata de abrazar las disidencias, visibilizar el problema y generar conciencia, no simplemente confrontar”, señaló.
Una película ambiental que busca dejar esperanza
Albornoz Iniesta reconoció que muchas veces existe cierta resistencia frente a documentales sociales o ambientales por la dureza de las historias que suelen presentar.
En este caso, aseguró que la experiencia es diferente.
“No queremos que alguien piense ‘voy a ver un documental ambiental y voy a salir destruido’. Esta es también una historia de resistencia, de lucha, de diversión y de ponerle amor a esa lucha”, explicó.
Para el realizador, la historia funciona también como reconocimiento a quienes trabajan de manera anónima intentando transformar pequeñas realidades.
“Es una caricia para ese héroe anónimo que todos los días intenta mejorar un poquito las cosas”, resumió.
Un recorrido internacional
La película comenzó a recorrer festivales fuera del país antes de su estreno argentino.
Albornoz Iniesta aseguró durante la entrevista que fue exhibida en más de cien festivales de unos treinta países y recibió numerosos reconocimientos internacionales.
Posteriormente inició su recorrido por Argentina desde el 30 de abril de este año.
La llegada a Necochea forma parte ahora de esa etapa nacional.
“Los chicos todavía creen que todo es posible”
Romero destacó especialmente el vínculo que pudo construir con las escuelas y los alumnos.
Contó que en diferentes oportunidades visitó esos espacios junto con su familia y compartió actividades con los chicos.
“Ellos todavía tienen esa capacidad de soñar, descubrir e investigar. Para ellos todo es posible. A veces somos nosotros, los adultos, los que empezamos a creer que no se puede”, reflexionó.
Según señaló, ver el documental terminó modificando incluso su propia mirada.
“Yo era de los que pensaba que frente a determinados poderes económicos ya no había demasiado por hacer. Después de ver esta película cambié mi postura. Los sueños se pueden cumplir”, expresó.
Conversatorio después de la función
La proyección será este lunes 7 de septiembre a las 18 en el Cine Ocean.
Además de la película, el público tendrá la posibilidad de participar posteriormente de un conversatorio.
Estarán presentes Mauricio Albornoz Iniesta, Ramiro Lescano, Jorge Romero y otros integrantes vinculados con el proyecto.
La intención será abrir un intercambio sobre lo visto en pantalla y también sobre las problemáticas ambientales propias de Necochea y la región.
“Después de ver la película aparecen preguntas e inquietudes. Queremos que la gente pueda quedarse, conversar y también contar qué pasa acá”, anticiparon.
Con música, educación, ambiente y una experiencia real protagonizada por chicos de escuelas rurales, “Una canción para mi tierra” llegará así a Necochea con una propuesta que pretende ir mucho más allá de una función de cine.
“La película demuestra que no todo está perdido. Es posible juntarse, trabajar y transformar algo de la realidad”, concluyó Albornoz Iniesta.












