Desde el inicio del ciclo lectivo entró en vigencia la normativa que prohíbe el uso de celulares y otros dispositivos con pantalla en escuelas de nivel inicial y primario de la Provincia de Buenos Aires. La medida alcanza a más de dos millones de alumnos y a más de 11 mil establecimientos educativos, tanto públicos como privados.
La ley, aprobada el año pasado por la Legislatura bonaerense, busca reducir distracciones durante la jornada escolar y fortalecer los procesos de aprendizaje dentro del aula. Según los fundamentos de la norma, el 54% de los estudiantes reconoce que el celular los distrae en clase, lo que impacta en la concentración y el rendimiento escolar.
La provincia se suma así a otras jurisdicciones que ya avanzaron con restricciones similares, como la Ciudad de Buenos Aires, donde desde 2024 existen limitaciones para el uso de dispositivos móviles en el ámbito educativo. Además, la reglamentación prevé campañas de concientización sobre el uso excesivo de pantallas en la infancia y su impacto en el aprendizaje.












