En el marco del 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, dirigentes locales como Beto Esnaola (UCR) y Marcelo Rivero (PJ) reflexionaron sobre el significado histórico de la última dictadura y el valor del consenso democrático construido desde 1983.
“Fue la dictadura más cruel que vivió la Argentina, con el terrorismo de Estado como sistema”, señalaron.
Un punto de quiebre en la historia argentina
Ambos dirigentes coincidieron en que el golpe marcó un antes y un después en la vida política y social del país.
“Nos marcó a fuego como sociedad. A partir de ahí entendimos que nunca más queremos vivir algo así”, remarcaron.
En ese sentido, destacaron que el proceso democrático iniciado en 1983 permitió consolidar una base común entre los argentinos.
“La democracia no admite diferencias partidarias cuando hablamos de lo que costó recuperarla”.
El consenso: memoria, verdad y justicia
Uno de los ejes centrales de la charla fue el valor de las políticas de derechos humanos desarrolladas en democracia.
“La verdadera reconciliación pasa por la memoria, la verdad y la justicia”, afirmaron.
Y agregaron que ese proceso superó otros intentos anteriores de cerrar la etapa.
“Hubo indultos en los 90, pero el consenso profundo lo construyó la sociedad con el tiempo”.
El debate sobre la “memoria completa”
Durante la entrevista también hubo críticas hacia el discurso impulsado desde el gobierno nacional en torno a la “memoria completa”.
“En lugar de unir, ese planteo vuelve a abrir una grieta en la sociedad”, sostuvieron.
Además, subrayaron que el terrorismo de Estado tuvo una gravedad incomparable.
“No se puede equiparar la violencia: el Estado tenía el monopolio de la fuerza y actuó con una represión infinitamente peor”.
Jóvenes, memoria y futuro
Respecto al presente, los dirigentes coincidieron en que, si bien no es un tema central en la agenda cotidiana, la memoria sigue vigente, especialmente entre los jóvenes.
“Hay nuevas generaciones que no lo vivieron pero tienen conciencia de lo que pasó”.
Y remarcaron que esa transmisión es clave para evitar repetir errores del pasado.
“La memoria es preventiva: nos ayuda a que la violencia no vuelva a instalarse en la sociedad”.
Mirar hacia adelante sin olvidar
Finalmente, plantearon la necesidad de proyectar el futuro sin perder de vista la historia.
“La sociedad hoy demanda soluciones a los problemas actuales, pero sin dejar de hacer memoria en fechas como esta”.
Y concluyeron:
“Nunca más tiene que ser una bandera que nos una a todos, sin importar el partido político”.












