A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Osvaldo Papaleo, ex secretario de Prensa del gobierno de Isabel Perón, repasó en primera persona cómo se gestó la caída del orden constitucional y advirtió sobre la necesidad de sostener la memoria histórica.
“No hay que tomarlo como una anécdota, sino como un hecho que debe servirnos para el presente”, afirmó.
La antesala del golpe
Papaleo detalló que el quiebre institucional no fue un hecho aislado, sino el resultado de una acumulación de presiones políticas, económicas y militares.
“Coincidieron sectores de la oposición, de la prensa, del poder judicial y también de la Iglesia”.
Además, recordó que las Fuerzas Armadas exigieron la renuncia de la presidenta Isabel Perón meses antes del golpe.
“Le pidieron formalmente que renunciara, pero ella se negó y decidió sostener el orden constitucional”.
La decisión de Isabel Perón
Uno de los puntos más destacados del testimonio fue la postura de la entonces presidenta frente al avance militar.
“Tuvo una actitud de dignidad: no renunció ni siquiera cuando ya estaba detenida”.
Papaleo relató que incluso le ofrecieron un exilio para evitar el golpe, propuesta que también fue rechazada.
“Prefirió asumir las consecuencias antes que legitimar la ruptura institucional”.
El golpe y sus consecuencias
El exfuncionario describió el impacto inmediato de la dictadura, tanto en lo personal como en lo político.
“La mayoría de los funcionarios terminamos presos, primero en barcos y luego en cárceles”.
Y remarcó que el proceso militar derivó en decisiones que profundizaron la crisis del país.
“Fue un vacío de poder que terminó en hechos gravísimos como el conflicto con Chile y la guerra de Malvinas”.
La memoria y lo que falta
En el contexto actual, Papaleo hizo hincapié en la importancia de sostener una memoria activa y completa.
“La memoria total implica saber qué pasó con los desaparecidos y dónde están sus cuerpos”.
También cuestionó los discursos que, según su mirada, relativizan lo ocurrido.
“Todavía falta la última verdad: que los responsables digan qué hicieron”.
Un llamado a la sociedad
Finalmente, el dirigente sostuvo que el aniversario debe ser un punto de reflexión colectiva.
“La convivencia democrática es el único camino, lo que vino después del golpe fue tragedia y violencia”.
Y concluyó:
“La memoria no es solo pasado: es una herramienta para no repetir los errores”.












