La coach y mentora Flor Di Croce presentó su libro Amar para sanar, una obra atravesada por experiencias personales, maternidad, superación y desarrollo personal, donde comparte el proceso que vivió junto a su hijo Milo luego de un diagnóstico médico que parecía irreversible.
En diálogo con el programa Esta Mañana de NecRadio 98.3, Di Croce contó que el libro iba a ser presentado en la última edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, aunque finalmente debió suspender su participación por una situación familiar.

“Todo cambia cuando te animás a correr tus propios límites”, expresó.
La autora explicó que actualmente trabaja acompañando principalmente a mujeres que buscan reinventarse profesionalmente, lanzar emprendimientos o construir un camino laboral más independiente.
“Muchas veces el primer obstáculo es uno mismo”, sostuvo.
Según detalló, gran parte de su trabajo se centra en procesos de mentalidad, autoestima y desarrollo personal, ayudando a identificar creencias limitantes y patrones que muchas veces frenan proyectos personales y laborales.
“Hay mujeres que saben lo que no quieren, pero todavía no descubrieron qué quieren realmente”, señaló.
Durante la entrevista también habló sobre el fuerte impacto que tuvo en su vida el nacimiento de su hijo Milo, quien nació con una condición discapacitante severa y un diagnóstico muy complejo.
“Los médicos decían que no iba a caminar, ni hablar, ni hacer muchas cosas que hoy sí hace”, recordó.
A partir de esa experiencia, aseguró, comenzó un profundo proceso de transformación personal y aprendizaje.
“Si nosotros hubiéramos creído solamente en ese diagnóstico, jamás habríamos construido las condiciones para que él pudiera avanzar”, afirmó.
Actualmente, Milo tiene seis años y, según contó Flor, logró una evolución que incluso sorprendió a muchos profesionales de la salud.
“Diagnóstico no es destino”, remarcó.
Además de trabajar como coach y mentora, Di Croce acompaña a mujeres de distintos países de Latinoamérica y España en procesos vinculados a marca personal, emprendimientos y desarrollo profesional.
Según explicó, muchas de sus clientas provienen de ámbitos corporativos o profesiones tradicionales y buscan generar nuevas fuentes de ingresos de manera independiente.
“No se trata solo de ganar dinero, sino de construir una vida con más libertad y sentido”, expresó.
Finalmente, aseguró que uno de los mayores desafíos sigue siendo aprender a reconocer el propio valor.
“Muchas veces somos nosotros mismos quienes nos ponemos límites”, concluyó.












