Por: Miguel Abálsamo
“Proyecto histórico”. Así podría definirse una de las obras más importantes de la región: el comienzo de la repotenciación eléctrica en Quequén, como base para el crecimiento industrial, portuario, el desarrollo y la producción del distrito, con una amplia proyección regional.
Desde nuestro Multimedio NQ lo hemos expresado con claridad desde el primer anuncio, entusiasmados con el inicio de las obras y potenciados por un proyecto que, en aproximadamente un año, podrá incorporar hasta 2000 empleados, abriendo puertas a inversiones, radicación de industrias y generación de puestos jerárquicos para quienes se convertirán en ciudadanos de Quequén y Necochea.
Se trata de una obra esperada desde hace 40 años, desde aquellos tiempos de 1986 cuando nuestra capacidad energética comenzó a quedar chica y la ampliación pasó a ser una prioridad.
No es intención volver a repetir aspectos técnicos, sino reafirmar algo que debemos asumir como una verdadera cuestión de Estado. Un hecho significativo de unidad, donde las diferencias partidarias deben quedar de lado. No es momento de críticas para diferenciarse, ni tiempo electoral; es tiempo de construcción común en torno a algo que supera gobiernos y presentes. Es parte del futuro que anhelamos: una obra ya iniciada, con una inversión total cercana a los 30 mil millones de pesos.
¿Dónde está la dirigencia política? ¿Dónde la dirigencia sindical? ¿Los empresarios, comerciantes y trabajadores en general? ¿Dónde están que no se escuchan conceptos, preguntas o inquietudes sobre esta obra? ¿Dónde están para ponerse a disposición en lo que sea necesario?
La reacción de la sociedad es escasa.
Esto no es un hecho aislado que solo compete a la provincia de Buenos Aires, a organismos crediticios o a tres instituciones fundamentales como la Usina Popular Cooperativa Sebastián de María, la Municipalidad de Necochea y Puerto Quequén, cuyos responsables conocen la importancia vital de este presente.
Esto debería hacerse carne en todos los sectores. Aquí no hay oficialismo ni oposición; no hay lugar para esas nimiedades. Debemos volar alto.
“Cuanto más alto volamos, más pequeños parecen los que no vuelan”, escribió el filósofo y poeta alemán Friedrich Nietzsche, una de las figuras más influyentes del pensamiento moderno.
Eso necesita el distrito de Necochea cuando suceden hechos importantes como la repotenciación eléctrica: volar alto, unidos. Los pequeños, los que siempre permanecen en las quejas y los partidismos, parecerán aún más pequeños, sin poder levantar vuelo.











