El secretario general adjunto de UTA Mar del Plata, Gastón Urrutia, volvió a advertir sobre la delicada situación que atraviesa el transporte público de pasajeros en Necochea y aseguró que el servicio continúa funcionando gracias al esfuerzo de los trabajadores.
En diálogo con “Esta Mañana”, el dirigente señaló que la problemática no se limita a los salarios atrasados, sino que también pone en riesgo la continuidad del sistema a partir del próximo 3 de octubre.
“Llegada esa fecha no sabemos qué va a pasar con el transporte público y con todo lo que eso implica para los usuarios y los trabajadores”, manifestó.
Urrutia explicó que desde el gremio buscan informar a toda la comunidad sobre la situación real del servicio y evitar que el debate quede limitado únicamente a las condiciones actuales de las unidades o a las frecuencias.
“La situación de los trabajadores es desesperante”
El representante de UTA sostuvo que los choferes atraviesan una situación económica cada vez más compleja debido a la falta de pago en tiempo y forma de sus salarios.
Detrás de cada trabajador, recordó, existen familias que deben afrontar alimentos, servicios, medicamentos y deudas cuyos intereses continúan acumulándose.
“Los compañeros se pusieron la empresa al hombro. Hace un año vienen cediendo derechos para sostener su fuente laboral y garantizar que la gente pueda viajar”, aseguró.
Según Urrutia, los trabajadores permiten diariamente el traslado de empleados, estudiantes, personas con discapacidad y vecinos que dependen del transporte público.
“Hago cien por ciento responsables a los compañeros de que hoy sigamos teniendo servicio. El empresario no está ocupando su rol y los trabajadores son quienes mantienen a la ciudad en movimiento”, afirmó.
Un acuerdo parcial por los salarios
Durante la audiencia realizada el miércoles, la empresa presentó una propuesta para comenzar a cancelar parte de los montos adeudados.
Urrutia explicó que el ofrecimiento no resolvió la totalidad de la deuda, pero fue aceptado de manera provisoria para que los trabajadores pudieran afrontar sus necesidades más urgentes.
“Se aceptó porque el compañero necesita poner comida en su plato y pagar sus cuentas. Pero no se renunció a ningún derecho ni a la posibilidad de continuar reclamando”, aclaró.
El dirigente recordó que la semana anterior se realizaron dos jornadas de retención de tareas. A pesar de no haber recibido los pagos correspondientes, el jueves los trabajadores retomaron el servicio tal como habían anunciado.
“Salieron a trabajar sin un peso y sabiendo que tampoco iban a cobrar al día siguiente. Eso demuestra el compromiso que tienen con la ciudad”, destacó.
Dos reclamos simultáneos
Urrutia señaló que actualmente el gremio mantiene dos luchas paralelas.
La primera está relacionada con el cobro de los salarios y demás conceptos adeudados. La segunda apunta a garantizar la continuidad del transporte público después del vencimiento de la actual concesión.
“Tiene que decidir la ciudad si quiere seguir sosteniendo un transporte público popular y hacia qué rumbo quiere avanzar”, planteó.
También pidió conocer si existen alternativas concretas ante la falta de interesados en hacerse cargo del servicio.
“Necesitamos saber si hay un plan B, un plan C o si directamente no existe ningún plan”, afirmó.
Reclamo de intervención al municipio
El representante gremial consideró que la resolución del conflicto no puede recaer exclusivamente sobre los trabajadores.
Por ese motivo reclamó la intervención del municipio, el Concejo Deliberante, el Ministerio de Trabajo y las demás instituciones vinculadas con el sistema.
“Estamos hablando de un servicio esencial. No podemos ser simples observadores. Hay que empezar a utilizar los contactos y las herramientas disponibles para resolver esta situación”, sostuvo.
Urrutia confirmó que solicitó una reunión con la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante para que los ediles escuchen la posición de los trabajadores y comiencen a tomar decisiones.
“Queremos que entiendan la gravedad del asunto y que sean operativos y resolutivos”, indicó.
El dirigente afirmó que el transporte involucra responsabilidades municipales, provinciales y nacionales, además de la participación de empresarios, trabajadores y representantes gremiales.
“Estamos dispuestos a reunirnos todas las veces que sea necesario, pero el esfuerzo no puede venir siempre del mismo lado”, concluyó.










