El joven jugador necochense, de 20 años, visitó los estudios de NEC Radio 98.3 y habló sobre su presente profesional, sus comienzos en el deporte y la exhibición que realizará este jueves en Necochea.
Francisco Maier atraviesa un presente plenamente dedicado al pádel. Con apenas 20 años, hace seis que se instaló en Buenos Aires para desarrollar su carrera profesional y hoy entrena prácticamente todos los días con un único objetivo: seguir creciendo dentro de la disciplina.
Antes de partir rumbo a una exhibición en Necochea, Maier pasó por los estudios de Zoom El Deportivo, donde contó detalles de su actualidad y recordó cómo comenzó su vínculo con el pádel.
“Estoy 100% dedicado al pádel”, explicó el jugador, quien detalló que su rutina habitual comienza temprano y puede extenderse desde las 9 hasta las 16, aunque durante los fines de semana de competencia reduce las horas de entrenamiento para llegar en las mejores condiciones físicas a los torneos.
Actualmente, Maier afronta cinco semanas consecutivas de competencia y está buscando consolidar una pareja estable. En los próximos torneos jugará con distintos compañeros, una situación que se da en parte por las dificultades económicas que implica sostener un proyecto profesional a largo plazo.
Una exhibición para jugar en casa
Este jueves, Maier fue protagonista de una exhibición en Necochea, junto a Matías Leal y otros jugadores. La actividad comenzó a las 20 horas, y contó con entrada libre y gratuita, en el complejo ubicado en calle 46 entre 73 y 75.

Para el jugador necochense, volver a jugar ante su gente tiene un significado especial.
“Jugar en casa es algo único. Toda la gente viene a ver, es hermoso”, señaló Maier, quien buscará disfrutar de la jornada y hacer que el público también pueda divertirse.
No es la primera vez que participa de una propuesta de estas características en la ciudad. En enero formó parte de una exhibición que tuvo como invitado a Maxi Sánchez, exnúmero uno del mundo, en una jornada que también contó con la presentación de su amigo Bocha Gallardo.
De acompañar a su padre a convertirse en profesional
La historia de Maier con el pádel comenzó casi de casualidad. Su padre concurría a jugar con amigos y Francisco lo acompañó. Lo que inicialmente fue simplemente mirar terminó despertando su interés por el deporte.
Comenzó a entrenar en Riviera y durante un tiempo combinó el pádel con el fútbol. Sin embargo, la coincidencia de los partidos y torneos de ambas disciplinas lo llevó a tomar una decisión.
“Me enganché más por el pádel porque me gustó más”, recordó.
A los 14 o 15 años, dio un paso fundamental en su formación y viajó a Buenos Aires para entrenar en Asturiano con Nicolini y Fer Muñoz. Allí comenzó a cambiar su manera de entender la actividad y el pádel dejó de ser solamente un hobby para transformarse en un proyecto profesional.
“Hasta esa edad era un hobby, era un juego que me gustaba. A partir de los 15 años me lo empecé a tomar más profesional”, explicó.
Los maestros que marcaron su carrera
En sus primeros años, Maier tuvo dos referentes fundamentales en Necochea. Uno de ellos fue Gustavo, quien le enseñó las bases del pádel y con quien disputó su primer Mundial de menores en 2017, en España.
Posteriormente comenzó a trabajar con Matías Leal, con quien entrenó durante buena parte de su infancia y adolescencia en Necochea.
“Esos dos fueron los que más me marcaron padelísticamente en Necochea”, destacó.
Maier también entiende que el aprendizaje nunca termina. A pesar de haber alcanzado el profesionalismo, continúa entrenando y buscando mejorar diferentes aspectos de su juego.
Un fin de semana de competencia
Después de la exhibición en Necochea, el jugador viajará para disputar desde este viernes un torneo de Primera en Entre Ríos, donde formará pareja con Tiago Pinto, con quien ya compartió varios torneos.
La agenda del jugador necochense continúa cargada, pero con una certeza: el pádel dejó hace tiempo de ser un simple juego para convertirse en su profesión y en el camino que eligió para su futuro.
Mientras sigue buscando crecer en el circuito profesional, Maier también disfruta cada oportunidad de volver a su ciudad y compartir una cancha con los vecinos que lo vieron dar sus primeros pasos en el deporte.












