Este viernes se presenta en Necochea “El sueño de Magalí”, un documental dirigido por Fabián Pérez Battaglini que reconstruye la vida de Magalí Vera y busca que su historia no quede reducida al hecho que terminó con su vida. Su padre, Felipe Vera, acompañó el proyecto y compartió el dolor de una familia que intenta mantener viva la memoria de una hija, madre, hermana y emprendedora que tenía numerosos proyectos por delante.
A partir de las 18.30, en el Teatro Municipal Luis Sandrini, se presentará El sueño de Magalí, una producción que reconstruye distintos aspectos de la vida de Magalí Vera a través de testimonios de familiares, amistades y personas que compartieron parte de su historia.
El documental fue dirigido por Fabián Pérez Battaglini, quien durante la entrevista explicó que su intención estuvo desde el comienzo lejos de realizar una obra centrada exclusivamente en el femicidio.
“Yo no quería hacer más películas de femicidio. Me comprometo mucho con la gente y termino enamorándome de las familias”, expresó el director, al recordar cómo comenzó su vínculo con la familia Vera.
Battaglini contó que conoció la historia de Magalí y decidió comunicarse con su padre, Felipe. A partir de aquella primera conversación comenzó un proceso que incluyó distintos viajes a Necochea, encuentros con la familia y la recopilación de testimonios y material para construir el documental.
“Con Tito, en el primer momento que hablamos, abrió el corazón conmigo y creo que yo también abrí el corazón con él. A partir de ahí empecé a construir esto”, relató.
El realizador, además, tiene un vínculo particular con Necochea, ciudad a la que llegó desde pequeño por su relación familiar con la localidad. Esa conexión, sumada al vínculo que construyó con la familia Vera, terminó siendo determinante para involucrarse en el proyecto.
Una historia que busca hablar de Magalí
Uno de los principales objetivos de la película es recuperar a Magalí desde una mirada integral: sus afectos, su personalidad, sus sueños y los proyectos que tenía para su vida.
Su padre, Felipe Vera, explicó que esa era precisamente una de sus mayores preocupaciones.
“Como padre la amaba. Era una chica extraordinaria. Yo no quería que pasara por esta vida, su corta vida, y que después fuera olvidada. Quiero mantener su memoria”, señaló.
Felipe recordó especialmente el crecimiento que había tenido Magalí con su emprendimiento de pastelería. Lo que comenzó con la elaboración de algunas tortas fue transformándose en un proyecto cada vez más importante, con la intención de abrir un local y generar trabajo.
“Magalí soñaba en grande”, resumió su padre.
Entre esos proyectos estaba también la elaboración de su primera torta de casamiento. Aquella torta tenía un significado especial para ella y para su familia, pero nunca llegó a ser cortada durante la celebración, ya que esa noche ocurrió el hecho que terminó con su vida.
El título del documental nace justamente de esa dimensión de su historia: los sueños que Magalí tenía y que quedaron inconclusos.
El proceso judicial y la decisión de realizar la película
El documental también aborda las circunstancias que rodearon el femicidio y el posterior proceso judicial. Javier Cerfoglio fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de Magalí.
Durante la producción surgieron además cuestionamientos y presentaciones judiciales vinculadas con la exhibición de la película. El director explicó que el material fue puesto a disposición de la Justicia y que, finalmente, se establecieron modificaciones puntuales sobre determinados contenidos. Remarcó que la película no pretende exponer innecesariamente el sufrimiento ni utilizar imágenes que puedan resultar revictimizantes.
“No quiero poner fotos de cuando Magalí estaba totalmente golpeada. No juego con eso. Quiero que la gente vea la película por el homenaje a Magalí”, sostuvo.
En ese sentido, el documental busca abordar una problemática extremadamente dolorosa sin recurrir al impacto visual como recurso narrativo. La violencia aparece contextualizada a través de testimonios, documentos y elementos vinculados con la investigación.
El llamado a involucrarse como sociedad
Tanto Battaglini como Felipe Vera, hicieron hincapié durante la entrevista en la necesidad de que la sociedad tenga una mayor participación frente a situaciones de violencia.
Felipe recordó que durante el episodio que terminó con la muerte de su hija hubo pedidos de auxilio que fueron escuchados por personas de la zona, lo que generó en la familia una profunda reflexión sobre la necesidad de intervenir y pedir ayuda ante situaciones que puedan representar un riesgo.
Para el padre de Magalí, el mensaje debe trascender el caso particular.

La violencia de género, sostuvo, no debe ser considerada un problema privado ni quedar limitada al ámbito de una pareja. También llamó a las jóvenes a tomar recaudos cuando atraviesan situaciones de separación o conflicto y a evitar encuentros en lugares aislados cuando exista algún antecedente de violencia o temor.
El director coincidió en la importancia de generar conciencia y sostuvo que todavía existe un largo camino por recorrer para que la violencia sea abordada con la seriedad necesaria.
El dolor de una familia
Durante la entrevista, Felipe también habló de las consecuencias que el femicidio tuvo sobre su familia. Conmovido, reconoció que la pérdida de su hija modificó profundamente su vida cotidiana y también su estado físico y emocional.
“Me cayeron diez años encima”, expresó al describir cómo se siente desde la muerte de Magalí.
A pesar del dolor, señaló que debe continuar junto a su esposa, sus hijos y sus nietos.
“Tenemos tres hijos maravillosos también y seis nietos. Por eso tenemos que seguir adelante”, afirmó.
Ese deseo de continuar aparece también como uno de los ejes centrales del documental: recordar a Magalí desde la vida que tuvo y no únicamente desde la violencia que se la arrebató.
Una presentación con entrada libre
El sueño de Magalí tendrá su primera presentación pública este viernes, a las 18.30, en el Teatro Municipal Luis Sandrini de Necochea, con entrada libre y gratuita.
Como parte de la propuesta, se solicita a quienes concurran colaborar con un alimento no perecedero.
Pataglini adelantó además que el documental no tendrá como destino una plataforma comercial. La intención es que, luego de las presentaciones previstas, pueda estar disponible gratuitamente en YouTube para que la historia llegue a la mayor cantidad de personas posible.
La elección de la fecha de estreno tiene, además, un significado especial: Magalí cumpliría 35 años este viernes.
Así, El sueño de Magalí llega a la comunidad de Necochea no solamente como un documental sobre un femicidio, sino como un intento de recuperar una vida, una personalidad, una familia y una serie de sueños que quedaron pendientes.
Una película que propone recordar a Magalí por quien fue y, al mismo tiempo, generar una reflexión colectiva sobre la violencia y la responsabilidad que tiene toda la sociedad frente a ella.












