Los trabajadores del transporte público de Necochea continúan reclamando el pago de una deuda pendiente. Pese al ingreso de fondos correspondientes a subsidios y al boleto estudiantil, aseguran que las empresas no ofrecieron una propuesta suficiente para cancelar lo adeudado. Además, denunciaron que para este viernes se comunicó la decisión de no abrir los portones de las instalaciones.
El conflicto en el transporte público de pasajeros de Necochea continúa sin resolverse y atraviesa este viernes 30 de octubre una jornada de creciente tensión, luego de que los trabajadores recibieran la comunicación de que las empresas no abrirían los portones de sus instalaciones.
En diálogo con Fede Cañadas, en NEC Radio 98.3 del Multimedio NQ, un representante del sector expresó su preocupación por la falta de respuestas empresariales y aseguró que, pese al ingreso de importantes fondos durante los últimos días, todavía no existe una propuesta que permita cancelar la totalidad de la deuda.
Según explicó, los trabajadores mantenían la esperanza de que el conflicto pudiera destrabarse para este viernes. Sin embargo, las negociaciones no registraron avances y la comunicación empresarial profundizó el malestar.
Denuncian que ingresó dinero suficiente para pagar la deuda
Uno de los principales cuestionamientos de los trabajadores está relacionado con los fondos que habrían recibido las empresas durante esta semana.
De acuerdo con el testimonio, entre el miércoles y el jueves ingresaron recursos correspondientes al atributo social y a un retroactivo del mes de julio.
A esas transferencias se sumó un pago realizado el viernes anterior por la Municipalidad de Necochea, correspondiente al boleto estudiantil.
“Hoy teníamos una esperanza para que se destrabe mañana porque entre ayer y hoy les entró plata de atributo social y de un retroactivo del mes de julio. El viernes les había entrado una plata del boleto estudiantil que les había girado el municipio”, explicó el representante durante la comunicación realizada el jueves por la noche.
En ese sentido, sostuvo que los recursos recibidos serían suficientes para afrontar las obligaciones pendientes.
“Con lo que entró les sobraba para pagar la deuda que tienen y ellos no ofrecen ni la mitad de lo que se debe”, cuestionó.
El planteo refleja la posición de los trabajadores, aunque durante la entrevista no se precisaron los montos exactos de las transferencias ni de la deuda.
Este viernes no abrirían los portones de la empresa
La situación se agravó cuando los trabajadores recibieron una nueva comunicación desde la empresa.
Según relató el representante del sector, un compañero identificado como Matías fue contactado telefónicamente por el gerente, quien le informó que este viernes no se abrirían los portones de las instalaciones.
“Ahora Matías recibe un llamado del gerente de que mañana no van a abrir el portón de la empresa, así que vamos a estar afuera ahí”, manifestó durante la entrevista del jueves.
De esta manera, los trabajadores anticiparon su presencia frente a las instalaciones durante la jornada de hoy, en medio de un escenario de incertidumbre.
Hasta el momento, la información aportada corresponde a la comunicación recibida por los empleados y no confirma por sí sola si los portones permanecen efectivamente cerrados.
Crece el malestar entre los trabajadores
La falta de acuerdo económico y la decisión comunicada por la empresa generaron un profundo malestar entre los empleados.
El representante del sector cuestionó la postura empresarial y manifestó que no comprende los motivos por los cuales no se concreta una solución.
“No hay caso. No sé qué hay detrás, qué es lo que buscan, pero están encaprichados y no pagan”, expresó.
También advirtió que el clima podría agravarse durante este viernes.
“Si había bronca de los compañeros, mañana va a ser peor”, sostuvo en referencia a la jornada de hoy.
La incertidumbre se extiende a los usuarios del transporte público de Necochea y Quequén, que dependen del servicio para trasladarse diariamente.
Una jornada clave para destrabar el conflicto
El reclamo continúa centrado en el pago de la deuda pendiente, mientras los trabajadores esperan una propuesta que permita resolver la situación.
El ingreso de fondos correspondientes al atributo social, al retroactivo de julio y al boleto estudiantil había generado expectativas de alcanzar un acuerdo, pero esas esperanzas no se concretaron.
Ahora, con la advertencia de que las instalaciones permanecerían cerradas durante este viernes, el conflicto suma un nuevo capítulo y aumenta la presión para encontrar una salida.
La evolución de las negociaciones y lo que ocurra durante la jornada serán determinantes para conocer si existe alguna posibilidad de normalización del transporte público.












