El escritor necochense presentará el próximo 23 de octubre su sexto libro, una obra que reúne siete testimonios sobre experiencias cercanas a la muerte y procesos de duelo. “El propósito es aliviar un poco a todas esas personas que están pasando por un momento difícil”, explicó.
La literatura puede convertirse en una herramienta para buscar respuestas, atravesar experiencias personales y también acompañar a otros en momentos difíciles. Ese es el camino que eligió Alejandro García, escritor necochense y trabajador vinculado al sector oleaginoso, quien el próximo 23 de octubre presentará su sexto libro, titulado Mi amiga la muerte.
La obra nació a partir de una inquietud personal que García arrastra desde hace casi tres décadas y que estuvo marcada por distintas experiencias de pérdida. La primera de ellas ocurrió en 1998, con el fallecimiento de un familiar cercano, una situación que lo llevó a comenzar a preguntarse sobre la muerte y aquello que sucede después.
“Más que cerrar un capítulo, creo que lo abrí, porque es muy amplio este tema”, señaló durante una entrevista en Esta Mañana, por Multimedios NQ.
García contó que su interés por estas cuestiones también estuvo atravesado por una experiencia que escuchó desde pequeño de boca de su madre. Según relató, durante su nacimiento hubo complicaciones y su madre le contó posteriormente que había vivido una experiencia de mucha paz.
A partir de esas inquietudes comenzó a investigar, leer y conversar con personas que habían atravesado experiencias cercanas a la muerte.
Siete historias entre más de 60 testimonios
Uno de los aspectos centrales de “Mi amiga la muerte” surgió cuando, tras el fallecimiento de su madre hace ocho años, García decidió realizar una convocatoria a través de sus redes sociales. “Todas aquellas personas que hayan tenido un encuentro cercano con la muerte, que me hagan llegar sus historias”, publicó.
La respuesta superó sus expectativas: recibió más de 50 o 60 relatos, escritos en primera persona por quienes habían atravesado esas experiencias. De todo ese material, seleccionó siete testimonios para formar parte del libro. Cuatro de ellos pertenecen a vecinos de Necochea.
El escritor decidió mantener las historias prácticamente tal como fueron recibidas, preservando la identidad de sus protagonistas mediante el uso de sus nombres de pila. “Cada historia me pegó una cachetada, pero cada historia me hizo pensar que la muerte no es el final, sino una manera distinta de vivir”, expresó.
La elección de los relatos también tuvo un objetivo concreto: que las personas que compartieron sus experiencias puedan estar presentes en la presentación del libro y, eventualmente, contar sus propias historias frente al público.
Una mirada diferente sobre la muerte
El propio título de la obra, Mi amiga la muerte, resume la perspectiva desde la cual García aborda el tema. “Mi amiga es la muerte porque gracias a tenerla ahí al lado mío, a estar conmigo, puedo vivir mi vida de otra manera, con mucha más intensidad”, explicó.
Para el escritor, la conciencia de que la vida tiene un límite puede modificar la manera en que las personas transitan el presente. “Nosotros tenemos esa visión de ser prácticamente inmortales. Programamos, proyectamos, programamos, proyectamos. Es hoy”, reflexionó durante la entrevista.
La intención de García no es presentar respuestas definitivas, sino ofrecer una mirada diferente sobre la pérdida y el duelo, especialmente para quienes atraviesan momentos de dolor.
“Creo que el propósito que tengo con este libro es aliviar un poco a todas esas personas que están pasando por un momento difícil”, sostuvo.

El duelo y las señales
A lo largo de la conversación, el escritor también se refirió a las diferentes formas en que las personas atraviesan el duelo y a aquellas experiencias que muchas veces son interpretadas como señales de quienes ya no están.
Sueños, perfumes, sensaciones de presencia o determinados recuerdos pueden adquirir un significado particular para quienes atraviesan una pérdida. “Muchas veces sentimos presencia, sentimos perfumes, nos vienen a visitar en los sueños”, expresó García, desde una mirada personal y espiritual sobre esas experiencias.
Uno de los relatos incluidos en el libro corresponde a una mujer que perdió a su hija. Para el escritor, su testimonio representa una muestra de cómo una persona puede atravesar un dolor profundo y, con el tiempo, encontrar una manera diferente de convivir con esa ausencia.
Una historia ligada al yoga y a la búsqueda personal
La escritura no es una actividad reciente para García. Su primer libro fue publicado en 2007, bajo el título Vivir el presente sin distracción.
Su vínculo con estas temáticas también está relacionado con una experiencia de muchos años con el yoga. A los 19 años comenzó a estudiar esta disciplina y posteriormente se recibió de profesor.
El año pasado presentó Portarse mal hace bien, una obra que propone cuestionar determinados patrones y mandatos personales. “Muchas veces dejamos de hacer cosas o de intentar algunas cosas por lo que dicen los demás, por pensamientos que tenemos impuestos”, explicó sobre aquel libro.
Con Mi amiga la muerte, García profundiza ahora una búsqueda diferente, vinculada con la pérdida, el duelo y la manera en que cada persona puede encontrar herramientas para continuar.
Presentación el 23 de octubre
Mi amiga la muerte será presentado el viernes 23 de octubre en la sala del Teatro Luis Sandrini de Necochea. Durante la presentación, García estará acompañado por Lix Nail y Marianela More, profesoras de danza que realizarán una puesta en escena vinculada con la obra.
La tapa del libro fue realizada por la artista plástica necochense Raquel Moroni, quien también había trabajado en su publicación anterior. El prólogo, en tanto, estuvo a cargo de la escritora Daisy McQueen.
Para García, la presentación será además una oportunidad para que algunos de los protagonistas de los relatos puedan estar presentes y compartir sus experiencias.
“Quiero que estén en la presentación las personas que me contaron sus historias y que la gente los pueda ver y escuchar”, explicó.
Al ser consultado sobre a quién dedicaría especialmente el libro, no dudó: “A mi mamá y a todas las pérdidas que he tenido cercanas. Creo que están todos acá”.
Más allá de los siete relatos finalmente seleccionados, García considera que las más de 60 personas que confiaron en él y compartieron sus experiencias también forman parte de esta obra.
Mi amiga la muerte se presenta así como el resultado de una búsqueda personal que comenzó hace años y que ahora se transforma en una propuesta literaria destinada, fundamentalmente, a acompañar a quienes atraviesan el dolor de una pérdida y a invitarlos a mirar la vida desde otra perspectiva.












