La licenciada en Criminalística Natalia Barneche abordó junto al criminólogo español José Navarro Esteve los riesgos que enfrentan niños y adolescentes en internet. Grooming, sexting, ciberacoso y extorsión fueron algunos de los temas analizados durante la entrevista.
Como ocurre cada 15 días, la licenciada en Criminalística Natalia Barneche volvió a participar de Esta Mañana, por Multimedios NQ, para abordar temas vinculados con la criminalística y la prevención. En esta oportunidad, la columna contó con la participación, mediante una videollamada desde España, del criminólogo José Navarro Esteve, especialista en victimología, abuso sexual infantil y delitos vinculados con las redes sociales.
El eje central de la conversación fue la ciberdelincuencia sexual y los riesgos a los que están expuestos niños, niñas y adolescentes en internet, un fenómeno que plantea nuevos desafíos para las familias, las instituciones educativas y las fuerzas de seguridad.
Navarro Esteve explicó que llegó a la criminología luego de una carrera militar y que, a partir de sus estudios en victimología, comenzó a especializarse en abuso sexual infantil y posteriormente en el vínculo entre estas problemáticas y las redes sociales. Según señaló, la expansión de las redes sociales, las aplicaciones de mensajería y los dispositivos móviles produjo un escenario complejo, especialmente porque estas herramientas fueron incorporadas rápidamente a la vida cotidiana de los menores.
Uno de los principales obstáculos para la prevención, explicó, es el anonimato que permite internet, que facilita la creación de identidades falsas y puede ser aprovechado por personas que buscan establecer contacto con menores.
En ese contexto aparecen delitos y prácticas como el grooming, el ciberacoso, el ciberstalking, el ciberbullying y la sextorsión, entre otras modalidades.
La confianza como herramienta de prevención
Uno de los principales conceptos planteados durante la entrevista fue la necesidad de que exista confianza y comunicación dentro de las familias.
Navarro Esteve remarcó que, ante una situación de acoso, amenaza o contacto sospechoso, la reacción de los adultos resulta fundamental. En lugar de culpabilizar o reprender al menor, recomendó escuchar, acompañar y conservar la mayor cantidad posible de información para realizar la denuncia correspondiente.
“El hijo es la víctima”, fue uno de los conceptos centrales de su explicación, al advertir que una reacción de enojo o reproche puede provocar que el menor se cierre y deje de contar lo que está sucediendo. En este sentido, consideró fundamental que los niños y adolescentes sepan que pueden recurrir a sus padres ante cualquier situación que los incomode o genere temor.

Identidades falsas y contacto con menores
El criminólogo español explicó que los ciberdelincuentes pueden presentarse en las redes sociales utilizando perfiles falsos y adoptando un lenguaje similar al de los menores para generar confianza. A partir de allí, pueden comenzar a solicitar fotografías o videos y avanzar hacia situaciones de mayor riesgo. En algunos casos, incluso intentan establecer un encuentro presencial.
Durante la entrevista recordó un caso ocurrido en España relacionado con el videojuego Fortnite, en el que un adulto habría contactado a menores a través de la plataforma y les ofrecía premios virtuales a cambio de fotografías mediante una cámara web. La denuncia de uno de los padres permitió iniciar una investigación que derivó en la detención del sospechoso y en la identificación de numerosos menores afectados.
Para Navarro Esteve, este tipo de situaciones demuestra que la prevención y la denuncia pueden permitir llegar a los responsables, aunque internet represente un territorio especialmente complejo para las investigaciones.
El caso de Mica Ortega
Durante la charla también se recordó el caso de Micaela Ortega, ocurrido en Bahía Blanca en 2016, que se convirtió en uno de los hechos más conocidos de captación de una menor a través de las redes sociales. Barneche explicó que la adolescente fue contactada a través de Facebook por una persona que se hizo pasar por otra identidad. Tras su desaparición, se inició una intensa búsqueda que se extendió durante 35 días.
El caso terminó con el hallazgo del cuerpo de Micaela y la posterior condena del responsable. El hecho generó una fuerte repercusión en Argentina y fue uno de los antecedentes que impulsaron una mayor discusión pública sobre los riesgos del grooming y la necesidad de generar herramientas de prevención.
La intimidad también puede convertirse en un riesgo
Otro de los puntos abordados fue el sexting, una práctica que también puede generar consecuencias cuando las imágenes o videos de carácter íntimo quedan en poder de terceros. Navarro Esteve explicó que, especialmente tras la ruptura de una pareja, ese material puede ser utilizado como mecanismo de presión, amenaza o extorsión, una modalidad conocida como sextorsión.
La situación no se limita a los adolescentes: también puede afectar a adultos que comparten fotografías o videos íntimos durante una relación y posteriormente pierden el control sobre ese contenido.
Por este motivo, el especialista planteó la necesidad de recuperar una mayor cultura de la privacidad y la intimidad, en un contexto en el que muchas personas exponen gran parte de su vida cotidiana en las redes.
La huella digital y la exposición
Barneche también puso el foco en la cantidad de información personal que las personas comparten diariamente.
Viajes, fotografías, actividades familiares, lugares que se frecuentan y diferentes aspectos de la vida privada pueden quedar registrados en las redes sociales y constituir una verdadera huella digital. La especialista advirtió que esa información puede ser utilizada por terceros para conocer hábitos, movimientos y características de una persona o de una familia.
En el caso de los menores, el riesgo adquiere otra dimensión, ya que muchas veces son los propios adultos quienes publican fotografías e información sobre sus hijos, una práctica conocida como sharenting.
El rol de padres y docentes
Tanto Barnechecomo Navarro Esteve coincidieron en que la prevención no puede quedar exclusivamente en manos de las fuerzas de seguridad.
Los padres, docentes y adultos responsables tienen un papel fundamental en la educación digital de niños y adolescentes. Conocer las aplicaciones que utilizan, hablar sobre los riesgos, enseñarles a no compartir imágenes con desconocidos y generar espacios donde puedan expresar sus preocupaciones son algunas de las herramientas planteadas durante la entrevista.
“Hay que buscar solución”, sostuvo Navarro Esteve al insistir en que el objetivo no debe ser culpabilizar al menor, sino acompañarlo y actuar frente a la situación.
Barneche, por su parte, remarcó que muchas de estas problemáticas se naturalizan dentro de las familias porque los adultos también forman parte del mundo digital y utilizan cotidianamente las mismas plataformas.
Dónde pedir ayuda en Argentina
Durante el programa también se recordó que existen canales de asistencia y denuncia ante situaciones de violencia sexual, grooming o vulneración de derechos de niños y adolescentes.
Entre ellos se mencionaron la Línea 137, que brinda asistencia ante situaciones de violencia sexual, y la Línea 102, destinada a niños y adolescentes. Ante una situación concreta, también se puede acudir a las autoridades policiales o judiciales correspondientes para realizar la denuncia y aportar las evidencias disponibles.
La conversación dejó como principal mensaje la necesidad de hablar, escuchar y acompañar, entendiendo que las redes sociales forman parte de la vida cotidiana y que la prevención comienza, en buena medida, dentro del propio hogar.
La columna de Natalia Barnechevolverá a tener una nueva edición dentro de 15 días, para continuar acercando herramientas de información y prevención a la comunidad.












