En su paso por Cerrando la Mañana, el empresario y dirigente Alejandro Pascual trazó un diagnóstico contundente sobre la situación de Necochea, la Argentina y el vínculo con China, y anticipó una gestión clave que podría transformar la oferta educativa y tecnológica de la región. Con su estilo directo, combinó balance político, mirada económica y anuncios sobre proyectos internacionales.

Pascual sostuvo que el presente del distrito refleja problemas estructurales que se repiten hace décadas: improvisación, falta de planificación y ausencia de una estrategia común entre sectores públicos y privados. Señaló que, pese a contar con recursos naturales únicos, “Necochea funciona como un colador lleno de parches” y que cada gobierno administra sin proyectar un modelo de ciudad.
Uno de los puntos en los que fue más enfático fue el estado del sector portuario y su potencial desaprovechado. Recordó que, años atrás, desarrolló la base técnica de lo que luego se convirtió en la tasa portuaria municipal: “Diseñamos una herramienta concreta, sustentable y aplicable. Después tuvo modificaciones, pero el espíritu fue ese: que el puerto deje un aporte real a Necochea”. Aun así, cuestionó que el distrito siga sin capacidad de decisión sobre uno de sus principales motores económicos.
También apuntó a la pesca como oportunidad perdida. Comparó precios, distancias y posibilidades comerciales para subrayar que la ciudad podría integrar la cadena de valor, generar empleo y mejorar la alimentación local con políticas simples y sostenibles.
En su análisis sobre la Argentina, Pascual sostuvo que el país arrastra un atraso tecnológico profundo y que la única manera de revertirlo es con formación técnica, ingeniería y articulación educativa real. Allí introdujo la primicia más relevante de la entrevista: la gestión de un acuerdo inédito que involucra a la Universidad Tecnológica Nacional, la empresa certificadora china CCIC y la aduana del gigante asiático. La iniciativa apunta a crear una alianza académica y tecnológica para certificaciones, capacitaciones e intercambios estudiantiles.
El convenio, explicó, permitiría que la UTN participe en procesos de certificación requeridos para exportar a China, generando empleo calificado y abriendo un circuito de formación que hoy está fuera del alcance local. “Si esto se concreta, nuestros ingenieros podrían estar al nivel de cualquier mercado internacional. Es pensar en grande y no en el parche de cada verano”, señaló.
Sobre la relación con China, fue claro: destacó la previsibilidad y la planificación del país asiático, pero remarcó que Argentina debe defender su industria y no abrir indiscriminadamente su mercado. “Yo tengo excelente relación con China, pero soy argentino. No hay que confundirse”, afirmó, marcando diferencias con modelos de apertura total que dejan al país sin competitividad.
En materia política, insistió en que las discusiones ideológicas extremas solo dividen y que el centro del problema es otro: “Mientras el que pone la plata decida por el país, no vamos a ser independientes”. Definió al sistema político actual como fragmentado y atravesado por medios de comunicación que actúan como partidos, generando desinformación y confrontación permanente.
Antes de terminar, dejó una frase que resume su postura: “Necochea puede salir adelante, pero depende de Necochea. Hay que unirse, planificar y tener un rumbo. Sin eso, no vamos a ningún lado”.
Sobre su futuro electoral, no cerró ninguna puerta: “Yo siempre estoy en política. Hablo con todos y trabajo con todos. Cuando hay un objetivo bueno, no importa de dónde venga”.












