En una sesión que marcó un antes y un después en la discusión sobre el futuro del Complejo Casino, el Concejo Deliberante aprobó avanzar con su venta mediante una subasta pública, una decisión que obtuvo un respaldo amplio y que dejó expuestas alianzas inesperadas y tensiones internas.
El expediente cosechó 18 votos afirmativos frente a 2 negativos, consolidando una mayoría que excedió los límites de los bloques y que terminó inclinando la balanza a favor de la iniciativa del Ejecutivo.
Mayorías, rupturas y apoyos cruzados
La propuesta fue acompañada por Nueva Necochea, La Libertad Avanza, Compromiso Vecinal por Necochea, Unión por la Patria, Unión por la Patria PJ y Avanza Necochea, conformando un arco político poco habitual para este tipo de votaciones.
La UCR, en cambio, no actuó en bloque:
• Gonzalo Diez, Alejandro Bidegain y Ruth Irigoyen apoyaron la venta.
• Adriana Pérez votó en contra, quedando alineada con la ACT, que también rechazó el proyecto.
Qué se aprobó finalmente
Además de la autorización para la subasta, se avaló –con 9 votos– el despacho de la Comisión de Política Económica y Finanzas Públicas, que fue introduciendo cambios al texto original a lo largo de varias semanas de debate.
Entre las modificaciones más relevantes se destacan:
• El 70% del dinero que ingrese deberá destinarse a obras de infraestructura, quedando un 30% para uso flexible por parte del Ejecutivo.
• Se descartó la idea de fijar un listado de obras específicas dentro de la ordenanza.
• El período de exención de tasas que tendrá el comprador se redujo de 20 a 15 años, tras objeciones de distintos bloques opositores.
Estos ajustes permitieron destrabar posiciones y generaron el clima necesario para alcanzar un acuerdo amplio, pese a las diferencias que se mantuvieron hasta último momento.
Un debate que cierra y otro que se abre
Con la aprobación consumada, el municipio queda habilitado a preparar el llamado a subasta y avanzar con un proceso que podría modificar de manera profunda el paisaje urbano de la ciudad.
La votación no puso fin a la discusión: ahora se abre una nueva etapa, en la que se definirá cómo se instrumentará la venta, qué interés real existe por parte de potenciales inversores y cuál será el destino final del edificio más emblemático y abandonado de Necochea












