Necochea se enorgullece de sus “pelotaris”, mujeres que no solo dominan la cancha, sino que también reescriben la historia de un deporte ancestralmente masculino. Celeste Pereira y Luz Souto, representantes de la Pelota Paleta del Centro Vasco, nos abrieron las puertas de su mundo, al dialogar con Johana Radusky y Estefanía Besoin en los estudios de NEC Radio 98.3 del multimedios NQ, durante el programa Muchachas, revelando cómo la perseverancia y el amor por este deporte las llevaron a derribar prejuicios y construir un espacio propio.
“Cuando nosotros empezamos en el Centro Vasco, para que ustedes se den una idea, no había mujeres jugando nunca”, revela Celeste Pereira, con la voz cargada de la emoción de quien ha sido parte de una transformación histórica. Su relato nos transporta a un tiempo no tan lejano, donde la cancha de paleta era un lugar exclusivamente masculino, tanto así que “el Centro Vasco, para que ustedes tengan una idea, hasta hace tres años no tenía baño de mujeres”. Una realidad que, aunque sorprendente, no fue un obstáculo para estas pioneras.

La llegada de un grupo de mujeres “curiosas con los deportes” marcó un antes y un después. Enfrentaron una resistencia inicial, producto de una arraigada cultura. “Siempre costó un poco, pero bueno, una cuestión hasta cultural, un deporte que lleva mucho en la sangre el tema masculino”, explica Luz Souto. Sin embargo, la respuesta de los clubes Centro Vasco y Huracán, fue fundamental. “Realmente los dos clubes, y sobre todo en el Centro Vasco, nos empezaron a dar un lugar superlativo”, añade Celeste, destacando el apoyo incondicional que recibieron.
Este proceso de apertura no solo cambió la dinámica en las canchas, sino que también transformó la percepción del deporte. Lo que era una actividad restringida, se convirtió en un punto de encuentro para toda la comunidad. “Ha cambiado el club Centro Vasco, cambió desde que estamos nosotros, todos, desde que está esta interacción entre las mujeres y los varones en la paleta, todo se ha modernizado”, afirma Celeste, reflejando el impacto positivo de la inclusión.
La Pelota Paleta, si bien tiene sus raíces en el País Vasco, encontró en Argentina un terreno fértil para su propia evolución. “La pelota paleta que se juega en Argentina es un derivado de la pelota vasca, por eso el que creó la pelota paleta en Argentina era un vasco francés que vino a trabajar a Argentina y creó la pelota paleta como deporte”, explica Celeste, desvelando un detalle fascinante de su origen.
Una de las particularidades más asombrosas de este deporte es la variabilidad de sus canchas. A diferencia de otras disciplinas, aquí no existen medidas reglamentarias estandarizadas. “Nosotras viajamos en las diferentes categorías, viajamos a toda la provincia, a los patagónicos, a los torneos que haya, y la cancha siempre tiene su maña, siempre tiene sus medidas, siempre tiene su particularidad”, explica Luz, haciendo hincapié en la ventaja de la localía. Incluso el color de la pintura puede influir drásticamente en el juego, afectando la visión de la pelota y la movilidad.
Más allá de las particularidades técnicas, lo que realmente define a la Pelota Paleta es la pasión de sus jugadores. “Hay pocos deportes en los cuales las personas son tan apasionadas por el deporte, tan apasionadas”, dice Celeste con vehemencia. “Ellos lo que quieren es que nosotras seamos iguales de apasionadas. Porque te transmiten esa pasión”.
Este fervor se traduce en un sentido de pertenencia inquebrantable. “Es un sentido de pertenencia que yo lo he visto poco en otros deportes, pero es una identidad, ser pelotari es una identidad, realmente”, enfatiza Luz. Una identidad que hoy, gracias a mujeres como Celeste y Luz, abraza a una nueva generación de “pelotaris” que desafían las normas y construyen su propio legado.
El crecimiento de la paleta femenina es palpable. De un puñado de valientes, hoy son cerca de 40 mujeres las que empuñan la paleta en Necochea. Recientemente, el Centro Vasco fue sede de un exitoso torneo con 16 parejas y dos categorías, dejando incluso gente afuera por la gran demanda. “Estuvo espectacular y no faltó, o sea, dejamos gente afuera porque teníamos un día nada más”, celebra Celeste, destacando el entusiasmo de la comunidad.
La presencia de Joseba Bilbao, atleta olímpico y referente local, también ha sido un motor fundamental para el desarrollo del deporte. “Él impulsa muchísimo el deporte acá, muchísimo, en todas las generaciones”, comenta Celeste, evidenciando el liderazgo inspirador que existe en Necochea.
La historia de la Pelota Paleta en Necochea es un testimonio de cómo la determinación, el trabajo en equipo y el amor por un deporte pueden romper barreras y crear un futuro más inclusivo y apasionante para todos.












