Lo que comenzó como una salida laboral ante la adversidad, hoy es una marca símbolo de sabor, tradición y trabajo. “Churros El Topo” no solo forma parte de la memoria afectiva de miles de veraneantes en la Costa Atlántica, sino que también es el reflejo de una familia que apostó todo por un sueño, y lo hizo crecer con constancia y pasión.

Jessica Elías, parte de la segunda generación familiar, visitó los estudios de NecRadio 98.3 y compartió una emotiva charla con Federico Cañadas y Nicolás Mario Tambascia, donde repasó los orígenes de la firma y su presente de expansión.
“Los fundadores son mi papá Cacho y mi tío Hugo. Eran amigos y trabajaban repartiendo películas en moto, hasta que ambos sufrieron accidentes casi al mismo tiempo. Con nosotros chiquitos, decidieron dejar las motos y buscar un nuevo rumbo: así nacieron los churros”, relató Jessica.
Lo que siguió fue una apuesta valiente. La primera churrería abrió en Belgrano, pero las quejas por el humo los empujaron a buscar nuevos horizontes. Fue así como en 1968 llegaron a Villa Gesell, donde nació oficialmente “Churros El Topo”, un nombre que se sumaba a la tradición local de bautizar los comercios con nombres de animales. El éxito fue inmediato: no había competencia, y la calidad hizo el resto.
Un año después, en 1969, la familia abrió su primera sucursal en Necochea, en la calle 83. Desde entonces, el crecimiento no se detuvo. “La gente siempre nos acompañó. Y eso fue lo que nos llevó a quedarnos, a apostar, a crecer”, contó Jessica.
La firma, manejada hoy por los hijos de Cacho y Hugo, encontró una forma moderna de seguir expandiéndose sin perder su esencia. “Somos cinco hermanos. Todos emigramos a diferentes puntos de la Costa. El único que quedó en Capital es Juan Manuel, que es nuestro community manager, y el que arma alianzas y redes desde allá”, explicó. En relación a la llegada de Jessica a la ciudad, “la idea fue acompañar los últimos años que mis padres estuvieron activos en Necochea, porque después vino la pandemia y se complicó todo. Veíamos la necesidad y la gente siempre lo estuvo solicitando, tener un Topo durante el invierno, y la vida en Necochea en invierno es en el centro, así que quisimos acompañar esa necesidad de nuestros clientes y amigos en el centro”.

En los últimos años, además, “El Topo” dio un paso clave: sumar presencia fuera de la temporada de verano. “Vimos que la gente nos pedía tener un local durante el invierno, así que decidimos abrir uno en el centro de Necochea, donde está la vida durante el año. Fue una forma de acompañar a nuestros clientes también en los meses fríos”.
La apertura del local de Quequén fue otro hito que refleja el vínculo con la comunidad. “Empezamos con un local muy chico, con mi hijo Enzo, y cuando vimos la respuesta de la gente, nos animamos a más. Iniciamos la obra el 17 de julio de 2023 y el 25 de diciembre ya estaba lleno. Todavía no habíamos puesto ni las lámparas y ya teníamos el salón repleto. Eso no se olvida más”.
Actualmente, Churros El Topo cuenta con dos locales activos en la ciudad: Necochea: calle 62 entre 65 y 67 y en Quequén: calle 541 Nº 106.












