Una nueva edición del torneo nocturno de básquet 3×3 “Hasta que cante el gallo” comienza a disputarse en Necochea, consolidándose como uno de los eventos deportivos más esperados del calendario estival. Organizado por el básquet femenino del Club Atlético Rivadavia, el certamen alcanza este año su 11ª edición y vuelve a reunir a decenas de jóvenes jugadores en jornadas que se extienden durante toda la noche.

El torneo se desarrolla en dos fechas diferenciadas según las categorías. Por un lado, las divisiones más chicas compiten hasta la medianoche, mientras que las categorías Sub 15 y Sub 17 protagonizan la tradicional velada nocturna que se extiende sin interrupciones “hasta que cante el gallo”, llegando incluso a las primeras horas de la mañana.
La competencia cuenta con la participación de equipos locales y de la región, con presencia de delegaciones provenientes de ciudades como Mar del Plata, Tres Arroyos y, en ediciones anteriores, Olavarría. La inscripción se realiza el mismo día del evento, con un período previo destinado a la acreditación y cobertura del seguro obligatorio para cada jugador, garantizando así una correcta organización.
Más allá de lo deportivo, el torneo se destaca por el clima de camaradería que se genera entre los participantes, quienes comparten largas horas de juego, aliento y convivencia dentro del club. Además, el evento cuenta con servicio de cantina durante toda la noche, acompañando el desarrollo de una propuesta que combina deporte, encuentro y comunidad.
Desde la organización explicaron que el límite de edad responde a una decisión pensada para preservar el espíritu del torneo, evitando que la competencia derive en un formato excesivamente competitivo y manteniendo el perfil recreativo que lo caracteriza desde sus inicios.
Con el correr de los años, “Hasta que cante el gallo” se transformó en una marca registrada del básquet local, demostrando que el deporte también puede vivirse de una manera diferente: bajo las luces, con música, amistad y básquet sin pausa hasta el amanecer.












