Se apagó el fuego…pero no así el dolor, la angustia de algunos necochenses que tenían su lugar de trabajo en la Galería Central o en su aledaña, la Cosega. Después de lo que fueron las llamas del sábado por la noche y casi madrugada del domingo, los comerciantes comenzaron a ingresar a sus locales. Desolados, preocupados, y esperar el tema de los seguros. Mientras tanto, poner el lomo y seguir, ver de donde se saca fuerzas y plata, para volver a invertir, en un local y comprar mercadería. Escuchá las palabras de dos personas que todos los días salen a laburar, para llevarse el mango a su casa, y que ahora es una gran incertidumbre lo que pasará con sus vidas.


Video: Roberto Nebot – Agenda Necochense.












