En el marco del Día Mundial de la Salud Mental Materna, profesionales de la salud y acompañamiento perinatal remarcaron la necesidad de visibilizar una realidad que muchas veces queda relegada: el impacto emocional, psicológico y físico que atraviesan las mujeres durante el embarazo, el parto y el puerperio.
En diálogo con el programa Esta Mañana de NecRadio 98.3, integrantes del espacio “Tribu” explicaron que todavía persisten fuertes exigencias sociales alrededor de la maternidad, donde muchas veces se espera que la mujer viva el proceso con felicidad inmediata y sin dificultades.
“Queremos abrir una conversación sobre lo que vive subjetivamente una mujer cuando llega un hijo”, expresó la psicóloga Manuela Sánchez.
Según señalaron, la maternidad implica una transformación profunda que no solo atraviesa el cuerpo, sino también la identidad, los vínculos, las rutinas y la forma de habitar la vida cotidiana.
“No solo cambia el cuerpo, cambia toda la vida”, remarcaron durante la entrevista.
En ese sentido, explicaron que muchas mujeres sienten culpa, angustia o desborde al no experimentar de inmediato ese ideal de plenitud que suele instalarse socialmente alrededor del nacimiento de un hijo.
“Existe esta idea de que una madre tiene que sentirse feliz desde el minuto cero y no siempre pasa así”, indicaron.
Desde el espacio insistieron en que el vínculo con el bebé también se construye con tiempo, acompañamiento y escucha, y que atravesar dudas o miedos no convierte a una mujer en una “mala madre”.
“Nace un hijo, pero el rol materno también se construye después”, explicaron.
Uno de los aspectos más mencionados fue el puerperio, una etapa que puede extenderse durante meses y que suele estar marcada por el agotamiento físico, la falta de descanso, los cambios hormonales y la presión del entorno.
“El cuerpo cambia, las prioridades cambian y muchas veces la mujer siente que deja atrás una parte de sí misma”, señalaron.
Además, remarcaron que muchas madres sienten la obligación de volver rápidamente a ser quienes eran antes del embarazo, tanto física como emocionalmente, algo que muchas veces genera frustración y angustia.
También hicieron hincapié en la importancia de las redes de contención, tanto familiares como profesionales.
“No tiene que ver con la edad de la madre, sino con quién la sostiene”, afirmaron.
En ese marco, destacaron el rol fundamental de las parejas, amistades y familiares para acompañar el proceso y evitar que la mujer atraviese sola momentos de agotamiento o desborde emocional.
“¿Quién sostiene a la que está sosteniendo?”, plantearon, como una de las preguntas centrales de la jornada.
Desde “Tribu” actualmente impulsan talleres de preparto y espacios de acompañamiento para el puerperio, donde participan profesionales de distintas áreas y donde las madres pueden compartir experiencias, dudas y emociones sin sentirse juzgadas.
Allí también trabajan temas vinculados a lactancia, descanso, vínculos, crianza y salud emocional.
Durante la entrevista, compartieron además un texto que sintetiza el espíritu del encuentro y el mensaje que buscan transmitir:
“Tan solo una madre. Un cuerpo que cambia sin permiso y para siempre. Una identidad que se rompe y se vuelve a armar”.
Finalmente, insistieron en la importancia de dejar de romantizar la maternidad y empezar a escuchar más a las mujeres que atraviesan estos procesos.
“Convertirse en madre también necesita tiempo, palabras y acompañamiento”, concluyeron.











