En diálogo con “Esta Mañana”, la dirigente del Partido Justicialista, Evangelina Almada, analizó con firmeza y preocupación el escenario que atraviesa el Complejo Casino de Necochea, en la previa a la sesión del Honorable Concejo Deliberante que tratará la autorización para su subasta pública. Su postura fue clara: es un tema sensible, urgente y que ya no admite postergaciones.
Desde el inicio de la conversación remarcó el valor simbólico y emocional que tiene el edificio para la ciudad. “El casino es un ícono de Necochea. No hablo solo de la sala de juegos, sino del complejo completo, y sé muy bien el estado en el que está porque lo he recorrido”, señaló. Almada sostuvo que existe un abanico amplio de opiniones y que todas parten “de la buena intención”, pero insistió en que la responsabilidad política obliga a definir un camino.
Recordó que viene trabajando el tema desde hace meses, incluso antes de que el Ejecutivo enviara el proyecto. “Yo estuve en agosto en Lotería de la Provincia, hablé con funcionarios, vengo siguiendo esta situación. No me desayuno con esto desde hace una semana”, aclaró. Y describió con crudeza la situación edilicia: “En cualquier momento va a pasar una desgracia. Demos gracias que no ha pasado”.
Almada remarcó que el Estado municipal no puede afrontar una remodelación que demandaría cifras millonarias, ni tampoco seguir absorbiendo el costo operativo actual, que ronda los 30 millones de pesos mensuales entre luz y seguridad. “Es un recurso municipal que puede ser destinado a otra cosa. El Estado no puede hacerse cargo”, afirmó, y agregó que antes de invertir allí deberían priorizarse otras obras para el distrito.
Sobre el debate público surgido en los últimos días, la concejal fue tajante: “Algunos me dicen votá a favor, otros votá en contra. Pero hay que darle una solución. Tal vez esta sea la última bala que nos queda. Y si no hay oferentes, ¿qué hacemos con esa ruina?”.
Rechazó además las propuestas de demolición: “Es irresponsable. ¿Quién va a pagar esa obra millonaria? No es dinamitar y barrer. Hay subsuelo, maquinaria, materiales especiales. Sacar todo eso también cuesta millones”. Y advirtió que quienes impulsan esa idea “tampoco dicen qué hacer con más de 60 familias que dependen de la sala de juegos”.
Confirmó que el juego debe permanecer en el lugar, según establece el proyecto: “El oferente tiene que dejar espacio para la sala de juegos, eso está en el pliego”. También destacó que el bloque propuso —y el Ejecutivo aceptó— que el dinero obtenido quede afectado exclusivamente a obras públicas: “No se va a fumar la plata. Va a obras para los vecinos”.
Aclaró además que la subasta es abierta, sin requisitos de residencia local, y recordó que la licitación de máquinas quedó desierta en su momento por los costos imposibles de asumir: “Casino Victoria tenía que invertir cinco millones de dólares en maquinitas y veinte millones más en el complejo. No era negocio”.
En cuanto a lo técnico, explicó que trabajó durante la semana en contacto permanente con autoridades provinciales: “Me asesoré con Lotería, hablé con funcionarios, y cuando surgieron dudas muy finas de legales, hablé con el Secretario Legal y Técnico. Modificaron varias palabras para que quedara más claro”.
Antes de cerrar la entrevista, Almada volvió a subrayar la importancia del momento: “Mañana es el primer paso. No es magia ni un milagro. Pero alguien tiene que tomar el toro por las astas”.
Y dejó un deseo compartido por gran parte de la comunidad: “Ojalá haya oferentes y ojalá este sea el principio de la solución. Necochea lo necesita.”












