Evelyn Gontier, joven surfista de 26 años, visitó los estudios de NEC Radio 98.3 del multimedios NQ, donde dialogó con Federico Cañadas y Nicolás Mario Tambascia en el programa “Esta Mañana”, para compartir su reciente logro: la medalla de bronce en el Sudamericano de Longboard en Chicama, Perú. Su relato es un viaje apasionante desde las playas de Quequén hasta el mítico Perú, dejando en evidencia la pasión que la impulsa y la necesidad de poner en valor el potencial surfista de su tierra natal.
“Arrancó mi viaje en El Salvador, en el Mundial de Surf”, comenzó Evelyn, rememorando un inicio desafiante donde las condiciones del mar Pacífico le jugaron una mala pasada. “Me tocaron condiciones muy difíciles, el mar estaba muy grande. Cosa que acá es muy difícil de entrenar en un mar así, porque no tenemos ese tipo de oleaje, esa fuerza, esa magnitud de agua”. La diferencia entre las olas del Atlántico y el Pacífico es abismal para quienes las surfean a diario. “Las corrientes son diferentes, el tamaño de la ola es otro tamaño, el caudal de agua, o sea, es mucha masa de agua. Es difícil explicarlo, pero bueno, es totalmente diferente”.

Sin embargo, la sed de revancha la llevó a Chicama, hogar de “una de las olas más largas del mundo”. La comparación con su Quequén natal no pudo ser más elocuente: “La playa de Quequén, Necochea, vos te agarrás una ola y estás 20 segundos arriba de la ola, 25 como máximo. En esos lugares podés llegar a estar, si agarrás del pico lejos, que es al fondo, hasta la orilla, son por ahí 4 minutos arriba de una ola que no rompe, va parándose todo el tiempo. Entonces es un paraíso”.
Con la experiencia de haber competido a nivel internacional desde los 13 años, Evelyn lamenta la falta de apoyo constante. “Mira, para el Mundial tuvimos apoyo en cuanto a lo que fue viajes, inscripción. Y bueno, nada más en ese sentido, que es una ayuda, obviamente. No es toda la ayuda porque nosotros tenemos hospedaje, comidas, el traslado allá, todo”. La reciente medalla de bronce en el Sudamericano fue un logro puramente personal, costeado íntegramente por ella. “No tuve ningún tipo de apoyo. Yo tuve que pagar mi aéreo, mi hotel, mis comidas y todo eso”.
A pesar de las dificultades, Evelyn no se rinde y sueña con ver a Quequén vibrar con el surf. “Este año estamos con un proyecto de retomar con la asociación de surf de acá, de Necochea y Quequén, para reorganizarnos y para poner las cosas como deberían, porque el deporte del surf está creciendo muchísimo y todavía acá no lo están valorando en ese sentido, porque realmente trae mucha gente, muchos turistas y hay que aprovecharlo”. Su visión es clara: “En Quequén tenemos olas increíbles, un paraíso que no está siendo tan valorado”.
Con una escuela de surf en Quequén desde hace dos años y la organización de exitosos “Surf Trips” que atraen visitantes de todo el país, Evelyn se ha convertido en una embajadora natural de su tierra. “Yo arranqué hace 6 años y la cantidad de gente que no conocía Quequén y que decía ‘¿Dónde queda?’ y yo les tenía que mandar en el mapa. Y ahora ya no es así. Yo les digo ‘Surf Trip en Quequén’ y la gente viene directamente porque sabe que le encanta y vuelven y vuelven y vuelven”.
Su reciente encuentro con el intendente de Necochea abre una puerta a la esperanza de un mayor reconocimiento y apoyo para el surf local. Evelyn está decidida a ser la artífice de ese cambio, buscando que Necochea y Quequén se conviertan en la “capital del surf bonaerense” que ella vislumbra.












