Después de una extensa trayectoria en el fútbol profesional, Ezequiel Cerica disfruta de un presente especial. El delantero volvió a vestir la camiseta de Mataderos, el club donde dio sus primeros pasos, y hoy atraviesa un gran momento: es uno de los goleadores del campeonato y una de las principales figuras del equipo que pelea en los primeros puestos de la Liga Necochea.
Tras el triunfo como local frente a Independiente de San Cayetano, Cerica destacó la dificultad del encuentro y el crecimiento colectivo del conjunto dirigido por Matías Auteri.
“Fue un partido parejo. Ellos arrancaron un poquito mejor, pero después encontramos el gol en el momento justo y pudimos manejar el partido. Independiente tiene un buen equipo y juega muy bien”, analizó.
El atacante también puso en valor el trabajo que viene realizando Mataderos con los futbolistas surgidos de las divisiones inferiores.
“Hay una camada muy linda de chicos que viene de abajo. Lo importante es que el club siga creciendo con ellos porque son el futuro de la Primera. Me pone muy contento ver cómo siguen apareciendo jugadores”, señaló.
Con una carrera que lo llevó por clubes como Temperley, Excursionistas, Talleres de Remedios de Escalada, Midland, Deportivo Morón, Los Andes, Villa Dálmine, Arsenal, Gimnasia y Tiro, Mitre de Santiago del Estero, Villa Mitre y Kimberley, Cerica aseguró que regresar al fútbol local no significa tener un camino más sencillo.
“Muchos piensan que venir a jugar a la Liga Necochea es más fácil, pero no es así. Hoy el fútbol es muy físico. Si un equipo está ordenado y corre parejo, cualquiera le puede ganar a cualquiera. Acá también hay que trabajar muchísimo”, explicó.
El delantero también habló sobre el desafío de mantenerse competitivo mientras combina el fútbol con su actividad laboral.
“Ya no me dedico exclusivamente al fútbol, también trabajo. Trato de cuidarme mucho, alimentarme bien y entrenar todo lo que puedo. Ese es el secreto para seguir compitiendo”, comentó.
Con nueve goles en el torneo, Cerica es uno de los máximos artilleros de la competencia. Sin embargo, dejó en claro que su prioridad está lejos de las estadísticas personales.
“No me interesa salir goleador. Lo que quiero es que Mataderos esté peleando el campeonato. Quiero transmitirles mi experiencia a los chicos, ayudarlos a crecer y dejarles herramientas para que sigan mejorando”, afirmó.
Durante la entrevista también recordó uno de los momentos más importantes de su carrera: el histórico ascenso conseguido con Villa Dálmine, una experiencia que calificó como inolvidable por el contexto y por el significado que tuvo para el club.
Hoy, sin embargo, su presente pasa por otro desafío: disfrutar nuevamente del fútbol en su ciudad y devolverle a Mataderos todo lo que el club le brindó en sus comienzos.
“Siempre extrañé Necochea, a mi familia y a mis amigos. La gente de Mataderos me recibió de la mejor manera y estoy muy feliz de volver. Ahora hay que seguir trabajando porque el torneo está muy parejo y todavía falta mucho”, concluyó el goleador.












