El móvil de Multimedio NQ recorrió la costa y mostró las consecuencias del temporal. En Karamawi, el agua alcanzó sectores donde sus responsables aseguran que nunca había llegado en una década y volvió a afectar una pasarela que había sido reparada apenas cuatro días atrás.
El móvil de “Esta Mañana”, por NEC Radio 98.3 del Multimedio NQ, llegó durante la mañana hasta la costa necochense para mostrar el panorama que dejó la fuerte sudestada de las últimas horas, con arena desplazada, un mar todavía muy cerca de las instalaciones y daños importantes en Karamawi.
Desde el lugar, Nicolás Mario Tambacía describió una mañana muy fría, con fuerte viento y un escenario completamente diferente al que suele observarse durante los meses de verano.
Uno de los puntos más afectados fue Karamawi, donde la fuerza del mar volvió a golpear una pasarela que ya había sufrido daños durante el temporal anterior.
Una pasarela que había sido reparada cuatro días atrás
Desde el complejo explicaron que los trabajos de reparación habían terminado apenas la semana pasada.
La pasarela había quedado nuevamente operativa, pero la nueva sudestada volvió a alcanzarla.
“Justo la semana pasada hicimos trabajos de mantenimiento, la dejamos operativa de nuevo y duró cuatro días”, relató uno de los responsables del establecimiento.
La fuerza de las olas provocó nuevos daños y ahora será necesario volver a intervenir el sector.
“En diez años nunca había llegado el mar hasta ahí”
Más allá de las pérdidas materiales, lo que generó mayor sorpresa fue el alcance del agua.
Según indicaron desde Karamawi, durante los diez años de actividad en el lugar nunca habían visto que una ola llegara hasta ese sector.
“Realmente el mar no llegaba hasta ese lugar. Esto es nuevo para nosotros en diez años”, señalaron.
La situación obligará a reconsiderar cómo reconstruir la pasarela y qué medidas adoptar frente a futuras sudestadas.
Una sudestada más fuerte de lo esperado
Aunque existía una alerta meteorológica, el impacto terminó siendo mayor al previsto.
“Fue más nociva para nosotros que la anterior”, explicaron.
El avance del mar, sumado al viento y al movimiento de arena, dejó una postal muy distinta a la habitual en uno de los sectores más concurridos durante la temporada estival.
Arena desplazada y daños visibles
Desde el móvil de Multimedio NQ se observaron importantes desplazamientos de arena en distintos puntos.
“El daño es grande, la arena voló por todos lados”, describió Tambacía desde la costa.
Las cámaras del Multimedio mostraron además cómo el agua había avanzado sobre zonas utilizadas habitualmente durante el verano.
La cercanía del mar con sectores que normalmente permanecen alejados del agua fue una de las imágenes más impactantes de la recorrida.
“Hay que replantear la obra”
Desde Karamawi ya comenzaron a evaluar qué pasos seguir.
La intención es iniciar cuanto antes las tareas de recuperación, aunque esta vez analizarán posibles modificaciones para adaptar la pasarela a lo sucedido durante estos últimos temporales.
“Tenemos que replantear la obra y seguir. No hay otra”, sostuvieron.
Preocupación por el comportamiento de la costa
Durante la entrevista también surgió preocupación por los cambios que vienen observándose en distintos sectores costeros.
Desde Karamawi señalaron que fenómenos similares se registraron en otros puntos de la Costa Atlántica y consideraron que será necesario comenzar a adaptarse a episodios de esta intensidad.
“Hay algo que se está modificando a nivel de costa”, plantearon.
Sin realizar una evaluación técnica sobre las causas, remarcaron que la experiencia obliga a pensar futuras obras con otros recaudos.
Empezar de nuevo con la mirada puesta en el verano
Pese al golpe sufrido, desde el establecimiento confirmaron que comenzarán nuevamente con las reparaciones.
La intención es dejar atrás cuanto antes las consecuencias del temporal y comenzar a preparar la próxima temporada.
“Ahora estamos evaluando el día después y viendo cómo seguimos para empezar a reconstruir”, explicaron.
Cuando los trabajos estén avanzados, adelantaron que volverán a hablar sobre los proyectos previstos para el verano.
Mientras tanto, la sudestada dejó una imagen preocupante sobre la costa necochense: una pasarela nuevamente dañada, grandes movimientos de arena y un mar que alcanzó sectores donde, según quienes trabajan diariamente en el lugar, nunca antes había llegado con semejante fuerza.











