El intendente de San Cayetano, Miguel Garaglione, trazó un duro diagnóstico sobre la situación económica actual y cuestionó con firmeza la paralización de la obra pública a nivel nacional, al tiempo que defendió el rol del Estado en el interior.
En diálogo con el programa Esta Mañana de NEC Radio 98.3, el jefe comunal señaló que el contexto es “muy complejo”, con una fuerte pérdida del poder adquisitivo y dificultades crecientes para la clase trabajadora y la clase media.
“No escapamos a la realidad que se está viviendo, es una situación socioeconómica complicada”, afirmó.
En ese marco, destacó que el municipio logró sostener el funcionamiento básico, con el pago de salarios en tiempo y forma y la continuidad de los servicios, aunque reconoció que el margen de acción es limitado.
“Venir ordenados de años permite en estas crisis tener respaldo y seguir cumpliendo con las obligaciones”, explicó.
Sin embargo, uno de los puntos más críticos de su análisis estuvo vinculado a la decisión del Gobierno nacional de frenar la obra pública, lo que —según remarcó— impacta directamente en el desarrollo de los distritos.
“Se paró todo. Y hay obras terminadas que no se pagaron”, cuestionó, al poner como ejemplo una obra de cloacas en su distrito que, según indicó, nunca fue abonada pese a estar finalizada.
En ese sentido, también expresó preocupación por el estado de las rutas nacionales, especialmente la Ruta 3, y la falta de inversiones para mejorar la seguridad vial.
“Me preocupan las muertes que está habiendo. Estamos hablando de una ruta nacional”, advirtió.
Garaglione también defendió el rol del Estado en ciudades del interior, donde —según explicó— muchas obras y servicios no serían viables sin intervención pública.
“El polideportivo, el hospital, el espacio cultural o el balneario no los hubiera hecho un privado”, sostuvo.
Finalmente, dejó definiciones políticas más amplias, con críticas al funcionamiento del sistema y al nivel de la dirigencia, aunque aclaró que no busca hacer partidismo.
“Hay que dejar de meter a todos en la misma bolsa, pero también es lógico que la gente esté desencantada”, expresó.
Pese al tono crítico, aseguró que espera que la situación mejore: “Ojalá le vaya bien al Gobierno, porque si le va bien, nos va bien a todos”, concluyó.












