El director operativo rural del Ente Municipal de Servicios Urbanos y Rurales, Sergio Fabián Giorello, brindó un diagnóstico sobre el estado de los caminos rurales del distrito de Necochea y detalló los trabajos que se realizan para recuperar la transitabilidad.
En diálogo con “Esta Mañana”, explicó que los mayores inconvenientes se concentran en la zona sur del partido, desde el camino que conecta La Dulce, Ferrari y San José hacia el sector costero.
En esa región se acumularon entre 200 y 230 milímetros de lluvia, lo que provocó desbordes, caminos socavados, alcantarillas dañadas y sectores completamente cortados.
“La problemática más importante está en todo el ancho de la zona sur del distrito. El agua dejó consecuencias hídricas y una secuela muy fuerte sobre la red vial”, señaló.
En cambio, los caminos ubicados desde La Dulce hacia el norte presentan complicaciones propias del invierno, pero no sufrieron el impacto más severo del último evento.
Recuperar los accesos como primera prioridad
Giorello explicó que, una vez que comenzó a retirarse el agua, la primera tarea fue abrir pasos para que los productores y habitantes rurales pudieran volver a ingresar a sus establecimientos.
Los equipos trabajaron en el acceso a Santa Marina y en los caminos que conducen hacia el Balneario Los Ángeles y las Termas del Campo.
“Recién la semana pasada pudimos llegar hasta la zona de las termas, abriendo camino y superando cortadas con equipos de construcción”, indicó.
Aunque en algunos lugares ya pueden circular camionetas, todavía existen sectores donde no está garantizado el paso de camiones, maquinaria agrícola y otros vehículos pesados.
“Hay productores que pueden ingresar con una camioneta, pero todavía no tienen asegurado el tránsito necesario para trabajar”, explicó.
La necesidad de obras hídricas
El funcionario reconoció que las lluvias fueron extraordinarias, pero remarcó que también hacen falta obras estructurales para mejorar el escurrimiento.
Recordó que hace algunos años se ejecutaron canalizaciones desde la Ruta Nacional 228 hacia el mar, aunque hacia el norte de esa carretera todavía existen cañadones sin encauzar y sectores que requieren nuevas intervenciones.
“Cuando no hay una obra hídrica, el cañadón se desborda, el agua llega al camino y lo corta”, afirmó.
En ese marco, destacó la reactivación de la Comisión Hídrica, que permitirá elaborar una planificación conjunta entre el municipio, productores y entidades agropecuarias.
Giorello sostuvo que, durante los años de sequía, el trabajo preventivo quedó relegado y que el reciente evento expuso nuevamente las falencias existentes.
“Cuando llega el agua solamente podemos mirar qué se hizo bien y qué se hizo mal. Las obras deben realizarse durante los períodos secos”, manifestó.
La maquinaria no alcanza ante un evento simultáneo
El director operativo admitió que los equipos propios del ENSUR no son suficientes para responder al mismo tiempo a todos los cortes registrados en el distrito.
Por ese motivo, se sumaron empresas privadas y maquinaria contratada mediante un convenio entre el municipio y el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén.
Estos equipos colaboran en la reconstrucción de pasos, el reemplazo de alcantarillas y las intervenciones puntuales sobre los caminos más afectados.
“Tenemos distintos frentes de trabajo, pero aun así no alcanza. El productor necesita una respuesta simultánea y eso resulta imposible frente a un fenómeno de esta magnitud”, expresó.
También reconoció que existe un atraso en la renovación de maquinaria y que será necesario incorporar equipos específicos para afrontar futuros eventos.
La colaboración de los productores
Giorello destacó que en diferentes sectores los productores comenzaron a organizarse para aportar materiales y colaborar con las reparaciones.
En algunos casos contratan escombros o arena y el ente aporta las máquinas necesarias para distribuirlos y recuperar los pasos.
“Hay un espíritu de colaboración mutua que ojalá permita sentar las bases de un buen plan de trabajo para los próximos años”, afirmó.
Las prioridades se establecen según la gravedad de cada corte, la cantidad de productores afectados, la necesidad de conectar establecimientos y la posibilidad de asegurar el paso de vehículos pesados.
El funcionario recordó que los reclamos pueden presentarse directamente en las oficinas del ente, donde tanto él como el presidente del organismo, Juan De la Calle, reciben periódicamente a productores y vecinos.
Sin piso para trabajar
Uno de los principales obstáculos continúa siendo la saturación de los suelos.
Giorello explicó que las napas se encuentran muy altas y que el agua emerge desde abajo, por lo que incluso lluvias de apenas dos milímetros pueden detener nuevamente los trabajos.
“No tenemos piso. Una precipitación mínima nos dificulta el ingreso de las máquinas, el traslado de combustible y toda la operatividad”, indicó.
Por ese motivo, estimó que la recuperación más estable de la red vial podría alcanzarse recién durante la primavera, siempre que no se registren nuevas lluvias abundantes.
“La primavera y el verano son nuestra temporada alta de trabajo. Necesitamos que aparezca el viento, que se sequen los caminos y que podamos ingresar con todos los equipos”, concluyó.












