Gustavo Tridon confirmó que continuará siendo el director técnico del Ministerio, al menos hasta que la dirigencia disponga lo contrario, y remarcó que el vínculo con el club se apoya en un proyecto acordado a tres años, basado más en la palabra y el trabajo que en contratos formales. En ese marco, explicó que, pese a algunas demoras administrativas y a la agenda cargada de la comisión directiva durante el cierre de temporada, el diálogo fue permanente y el balance general es positivo. “Sigo siendo el técnico porque no hubo ninguna definición en contra y el proyecto sigue en pie”, sostuvo.

Al analizar la temporada 2025, Tridon fue autocrítico pero claro: el objetivo principal se cumplió, que era mantener la categoría tras el ascenso. Sin embargo, reconoció que al equipo le faltó muy poco para dar un paso más. “Nos faltó una papa para el peso para clasificar a los playoffs”, señaló, y asumió responsabilidades propias por algunos partidos clave que se escaparon en los minutos finales. Aun así, valoró el crecimiento del grupo y destacó que el Ministerio logró consolidarse en la categoría, algo que no siempre resulta sencillo para los equipos recién ascendidos.
De cara a la próxima temporada, el entrenador adelantó que el desafío será mayor. La idea es reforzar el plantel con cuatro o cinco jugadores de jerarquía, pero sin perder la identidad del club ni descuidar a los futbolistas formados en casa. Tridon explicó que hoy existe una base sólida de 14 jugadores que pueden ser titulares, y que el objetivo es conformar un plantel de 26 a 28 futbolistas, combinando experiencia, juveniles proyectables y algunos regresos de jugadores que estuvieron a préstamo. “La base del Ministerio está y con eso morimos”, remarcó, subrayando la importancia del sentido de pertenencia.
En ese contexto, el DT fue claro al marcar su postura sobre los refuerzos: priorizará a quienes realmente quieran venir al club, sin especulaciones ni esperas innecesarias. La intención es que los refuerzos arranquen la pretemporada desde el primer día y compitan en igualdad de condiciones con los jugadores del club. También señaló la necesidad de reforzar algunos puestos puntuales, especialmente en defensa y en el mediocampo, teniendo en cuenta suspensiones, lesiones y la exigencia de una temporada larga.
Tridon también se refirió al calendario y dejó en claro su preferencia por un campeonato que comience lo antes posible, para contar con mayor margen de trabajo y evitar definiciones forzadas por suspensiones climáticas o sobrecarga de partidos. “Prefiero jugar con lluvia antes que terminar el torneo con 40 grados”, graficó, destacando la importancia de una planificación ordenada.
En su mirada general del torneo, reconoció sin rodeos que Independiente fue el justo campeón, al destacar su trabajo, inversión y nivel de exigencia institucional. “El que sale campeón no lo hace de casualidad”, afirmó, marcando diferencias entre los clubes más profesionalizados y aquellos con un perfil más popular y de hinchada. En ese sentido, Tridon reivindicó el estilo del Ministerio: un club más terrenal, con fuerte identificación de la gente y de los jugadores, donde el proyecto a largo plazo y la pertenencia pesan tanto como los resultados.
Finalmente, el entrenador dejó en claro que no se conformará con solo mantener la categoría. El objetivo para 2026 será meterse en los playoffs y seguir fortaleciendo al club también desde lo institucional, en un año especial por los 100 años del Ministerio. “El crecimiento no es solo futbolístico; lo deportivo es la frutilla del postre”, concluyó, reafirmando su compromiso con un proyecto que apunta a dejar bases sólidas para el futuro del club.












