En el Día Mundial de la Lógica, el dúo Inoxidables, integrado por Daniel Lay y Mario Puebla, pasó por Cerrando la Mañana y dejó algo claro: en la música, muchas veces, la lógica está en el corazón y en la memoria. El nombre del proyecto no es casual. “Lo que hacemos no tiene vencimiento, es música que no se oxida con el tiempo”, explicaron al presentar una propuesta que recorre clásicos internacionales, rock nacional y canciones en otros idiomas.
Ambos músicos llegan a este proyecto con una historia personal profundamente ligada a la música. Daniel contó que creció en una casa donde el rock estaba siempre presente y recordó que su padre formó parte de una de esas primeras bandas de los años 50, cuando se tocaba con trajes llamativos, jopo y espíritu rebelde. Mario, por su parte, relató una vida atravesada por viajes, trabajo y escenarios improvisados, pero con una constante que nunca se fue: “La música me acompaña desde siempre, aun cuando la vida no te deja dedicarte de lleno”.
El repertorio de Inoxidables es amplio y cuidadosamente seleccionado. Incluye rock nacional de los 60, 70 y 80, clásicos internacionales y canciones en italiano y portugués. Mario explicó que buscan recrear aquellas décadas donde la música era protagonista de reuniones familiares, cumpleaños y encuentros sociales. Daniel sumó que cada tema está trabajado con detalle, porque “no se trata solo de tocar, sino de respetar la canción y al público”.
Lejos de la improvisación, el dúo hace hincapié en el ensayo y la responsabilidad artística. “Somos muy meticulosos, corregimos coros, pronunciación, arreglos; queremos que el show salga bien de principio a fin”, contaron. Esa exigencia interna es parte de la identidad del proyecto y de una filosofía clara: ofrecer un espectáculo cuidado, aun cuando se trate de música para disfrutar de manera relajada.
La presentación será este viernes a las 19, en el Centro de Integración Portuaria, con entrada libre y gratuita. El lugar no fue elegido al azar. Destacaron el entorno, la calidad técnica y la posibilidad de que vecinos y turistas se acerquen con reposera y mate para compartir una tarde-noche distinta. “Es un espacio hermoso, bien cuidado, y suma muchísimo a la experiencia”, señalaron.
Para Inoxidables, el objetivo no pasa por lo comercial. “No lo hacemos para ganar plata, lo hacemos por pasión”, coincidieron. Hablaron de la música como refugio, como disfrute y como forma de encuentro. En tiempos de vértigo y consumo rápido, proponen frenar un poco y volver a canciones que siguen emocionando. “Hay temas que siguen diciendo cosas, aunque pasen los años”, resumieron.












