El ingeniero Jorge Sentis, especialista en automatización de procesos e inteligencia artificial, explicó en diálogo con el programa “Cerrando la Mañana” de Multimedio NQ cómo las herramientas tecnológicas pueden aplicarse también en pequeños y medianos comercios, permitiendo optimizar tareas, mejorar la atención al cliente y ahorrar tiempo.

Nacido en Costa Rica, Sentis reside en Necochea desde 2015 y actualmente trabaja con una empresa española dedicada al desarrollo de agentes de voz, además de ofrecer soluciones personalizadas de automatización para emprendimientos locales. “La automatización no es algo caro ni exclusivo para grandes corporaciones. Cualquier negocio, incluso uno unipersonal, puede aplicar estas herramientas para ganar tiempo, mejorar su organización y enfocarse en lo más importante: atender al cliente y disfrutar de la vida”, explicó.
Durante la charla, el ingeniero compartió ejemplos concretos. “Hace poco trabajé con un amigo que vende autos. Usa Instagram, Facebook y WhatsApp. Lo que hicimos fue crearle un asistente personal: cada vez que ingresa un vehículo nuevo, las fotos y los datos se cargan automáticamente en un sistema que ordena todo en Google Drive. La inteligencia artificial conecta las redes y responde consultas frecuentes como horarios, precios o disponibilidad. Al día siguiente, recibe una agenda automática con las visitas programadas. Todo eso antes lo hacía a mano”, relató.
Sentis subrayó que estos procesos no reemplazan el trabajo humano, sino que lo potencian. “No vienen a sacar a nadie del trabajo. Vienen a liberar horas improductivas y permitirte disfrutar más de tu tiempo. Las automatizaciones vinieron para eso: para que las personas se enfoquen en lo que realmente importa”, afirmó.
Además, destacó que las herramientas más utilizadas son accesibles y conocidas. “Con WhatsApp, Google Drive, Facebook o Instagram ya podés tener un sistema automatizado. No hace falta desarrollar un software a medida ni contratar especialistas externos. Lo importante es identificar el problema y buscar juntos una solución”, sostuvo.
Consultado sobre los costos, explicó que los servicios se adaptan al tamaño del negocio. “Hay un costo inicial por el desarrollo y una mensualidad que depende del tipo de automatización. Pero no son valores excesivos, y el retorno se nota enseguida en tiempo y eficiencia. Es un servicio que puede usar una empresa grande o un comercio con tres empleados”, detalló.
En cuanto a la resistencia tecnológica de algunas generaciones, Sentis reconoció que es un desafío. “Las generaciones más jóvenes lo adoptan más rápido, pero los mayores también pueden hacerlo. Muchos comerciantes creen que el desgaste diario es parte natural del trabajo, y no debería ser así. Si un motor trabaja forzado, se desgasta. En un negocio pasa lo mismo: automatizar es quitar fricción, mejorar la eficiencia y la calidad de vida”, reflexionó.
El especialista remarcó la importancia de la atención constante al cliente en tiempos de inmediatez digital. “Hoy queremos respuestas rápidas. Si un cliente te escribe a las cinco de la tarde y no contestás hasta el día siguiente, probablemente ya compró en otro lado. Con automatización podés mantener el contacto activo las 24 horas, sin perder oportunidades de venta”, destacó.
Finalmente, Sentis insistió en que la inteligencia artificial llegó para quedarse. “Es inevitable. Como ocurrió con la maquinaria agrícola o el internet, es un paso natural en la evolución del trabajo. La clave es adaptarse y aprovecharlo para mejorar, no para temerle. Cada sistema puede automatizarse en parte, y eso hace la diferencia entre sobrevivir o crecer”, concluyó el ingeniero Jorge Sentis, quien trabaja desde Necochea brindando servicios de automatización y asesoramiento a empresas de la región y del exterior.












