El histórico dirigente portuario fue nuevamente elegido secretario general del SUPA Necochea–Quequén, tras ocho años fuera de la conducción. Adelantó que impulsará una denuncia penal por la falta de balances, buscará reactivar la carga de troncos por el puerto y prometió “no tomar represalias” puertas adentro.
El dirigente portuario José Camiña vuelve a estar al frente del Sindicato Único Portuarios Argentinos (SUPA) Necochea–Quequén, luego de imponerse con amplia diferencia en las elecciones realizadas días atrás.
Camiña, que ya había conducido el gremio en tres mandatos anteriores y que en su momento fue “el secretario general más joven del país” con apenas 30 años, retomará la conducción formalmente a partir de marzo, según marca el estatuto sindical.“Llevo 36 años como estibador, estuve tres mandatos al frente del SUPA y después, en 2018, decidí no presentarme. Me tomé un descanso, pero seguí trabajando en el muelle. Ahora los afiliados me volvieron a elegir y esto es un nuevo desafío”, señaló.
Un triunfo con olor a regreso y campaña “a pulmón”
Camiña explicó que el resultado se apoyó tanto en su gestión anterior como en el descontento con la conducción saliente:
“Hicimos un trabajo de casi 14 meses, arrancamos a principios de 2024 con ideas y propuestas. La campaña fue limpia, siempre diciendo la verdad, más allá de lo que decía la oposición. Creo que la gente no se olvidó de lo que hicimos y también había disconformidad con la gestión actual.”
El dirigente recordó que en el gremio conviven “los viejos portuarios y los hijos”, y que eso también se vio en la elección: “Ya hay generaciones completas: los padres y ahora los hijos en el muelle. A muchos los conozco de toda la vida.”
Falta de balances y posible denuncia penal
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue el diagnóstico sobre cómo encuentra al sindicato después de ocho años fuera de la conducción.
“Cuando me fui en 2017 dejé todo aprobado por los tres revisores de cuentas. Pero la gestión anterior hace ocho años que no presenta balances. Eso va a ser clave para ver cómo acomodamos todo”, advirtió.
Camiña confirmó que ya se reunió con abogados y que analiza una presentación judicial:
“Va a haber una denuncia penal. No queda otra. En marzo nosotros vamos a tener que rendir nuestro propio balance y no sabemos qué hacer con los anteriores. Son ocho años sin balances ni asambleas extraordinarias. Ese es un problema grande que hay que resolver.”Además, contó que desde el lunes posterior a las elecciones el sindicato apareció cerrado, pese a que debería funcionar de 7 a 15.
“No tenemos diálogo con la conducción actual. El sindicato está cerrado y estamos todos un poco en el aire en ese sentido”, señaló.
Puerto en crecimiento, troncos y nuevos desafíos
En cuanto a la actividad, Camiña sostuvo que el puerto atraviesa un buen momento, con más de 8 millones de toneladas operadas en el último período, y adelantó que uno de los objetivos será volver a sacar troncos por Quequén.
“Estamos abriendo un canal de diálogo con gente del sector de la madera. En la zona hay alrededor de un millón trescientas mil toneladas para sacar y la idea es que salgan por este puerto”, indicó.
Explicó que el freno actual se debe a “una mezcla de costos y caída del mercado internacional”, pero aclaró que del lado gremial “no hay impedimentos” y ya se fijó una reunión para avanzar.
“Es un trabajo nuevo para muchos, pero para el puerto en general es un gran desafío. La carga de troncos genera trabajo para el camionero, el aserradero, el campo, el depósito y obviamente para el estibador. Es una cadena enorme”, destacó.
El trabajo en el muelle y las condiciones laborales
Durante la charla, Camiña describió cómo funciona el sistema de nombradas y el trabajo diario en el muelle:
“Tenemos una nombrada a las 7 menos 10 y otra a las 12:50. Las empresas de estiba son las que contratan la gente. La actividad es eventual: cuanto más barcos y más trabajo haya, más se gana.”
Recordó que casi todas las tareas de los estibadores son insalubres y que la seguridad ha mejorado con los años:
“Todas las tareas que hacemos son insalubres. En fertilizantes también se paga el peligro por el tipo de herramientas y materiales con los que se trabaja. Antes el equipamiento y las condiciones eran muy precarias. Hoy las empresas de estiba proveen la ropa, los elementos de seguridad y eso se entrega en el sindicato. Se ha avanzado mucho en reducir accidentes graves.”

División política y compromiso de “no revancha”
El nuevo secretario general admitió que en los últimos años el gremio se vio atravesado por una fuerte división política interna, más allá de las diferencias laborales.
“Estamos muy divididos políticamente. Hacía ocho años que no había asambleas extraordinarias. El padrón se amplió sin asamblea y eso generó brechas, sobre todo con los pibes. Nos acusaron de egoístas porque al agrandar el padrón se achica la mano, se reparte entre más gente”, explicó.
Sin embargo, Camiña aseguró que su primera señal al ganar fue llevar tranquilidad:
“El día martes hablé con todos. Agradecí y les dije que de mi lado no iba a echar a nadie ni tomar represalias. Había que bajar la espuma. En el muelle hay gente muy buena, que respeto y quiero mucho, y voy a estar para ellos.”
Del escritorio otra vez al casco y los bolseguí
Camiña resaltó un dato que considera simbólico: fue el primer secretario general del SUPA Necochea–Quequén que, tras su gestión, volvió a trabajar como estibador.
“Soy el primer secretario general, en 54 años de historia del SUPA en Necochea–Quequén, que volvió al muelle. Volví a mi primer trabajo. Hasta ayer seguía con los bolseguí y el casco. Tengo que trabajar como todos, y no se me cae nada por hacerlo”, afirmó.
Nacido en Quequén y criado luego en el barrio Fonavi, Camiña lleva 36 años en el puerto, 12 de ellos como dirigente.
“Hice mucho por el gremio y no me arrepiento. En su momento lo entregué todo y ahora me toca otra etapa, en otro momento de la vida.”
Lo que viene: ordenar, dialogar y recuperar presencia
Sobre los próximos pasos, explicó que el objetivo central del primer tramo de gestión será ordenar lo administrativo y lo gremial:
“Ordenar el sindicato nos puede llevar un año, un año y pico. No es solo papeles, también es lo gremial. Venimos de años de mucha división. Quiero reordenar, unir y estar a la altura de lo que nos votaron.”
Camiña adelantó que buscará tener presencia en la mesa de decisiones del puerto:
“El SUPA debería tener una silla en el directorio del Consorcio. Ya estamos hablando con otros colegas, en diciembre se definen las bancas. Además, armamos una cámara con otros gremialistas para tener más peso.”
Y cerró con un mensaje dirigido a los afiliados:
“Voy por otra etapa. Voy a acomodar, voy a entregar lo mejor. Esto es un desafío nuevo, pero conozco el muelle, conozco la gente y sé lo que el SUPA le debe a sus trabajadores. Mi reloj va a seguir sonando a las seis de la mañana para estar donde siempre estuve: en el puerto.”












