El ingeniero forestal José Garcés visitó “Esta Mañana” para anticipar una charla abierta sobre arbolado de línea, organizada junto al Garden Club y prevista para este miércoles a las 14.30 en las instalaciones del Sindicato de Luz y Fuerza.
Durante la entrevista, Garcés planteó la necesidad de recuperar una cultura del árbol que, según consideró, se fue perdiendo con el paso de las generaciones y que resulta fundamental para mejorar la calidad ambiental y urbana de Necochea y Quequén.
“Plantar un árbol siempre es un trabajo que nuclea. Tiene que ver con el contacto con la tierra, pero también con el cuidado hacia el otro”, expresó.
“Se perdió la cultura de plantar”
Garcés consideró que la falta de árboles en distintos sectores del distrito no responde exclusivamente a una gestión determinada, sino a una problemática sostenida durante muchos años.
“Desde que estoy en Necochea siempre hubo un faltante importante de árboles. No es una cuestión política partidaria puntual: se perdió esa cultura”, señaló.
El profesional recordó que antiguamente era habitual encontrar árboles frutales, cítricos, higueras y diferentes especies dentro de los terrenos particulares.
En ese sentido, destacó el papel que tuvieron distintas generaciones de inmigrantes en la formación de aquellos espacios verdes.
“Vos entrabas a cualquier terreno y encontrabas árboles de distintas especies, frutas, cítricos y jardines. Eso se fue perdiendo”, manifestó.
El ejemplo de avenida 578
Uno de los sectores que Garcés tomó como ejemplo fue avenida 578, en Quequén.
El ingeniero forestal sostuvo que la incorporación de árboles podría transformar considerablemente la estética y el entorno de una arteria de esas características.
“Pensá cómo cambiaría avenida 578 si tuviera árboles. No es ninguna locura. Después cada frentista tiene que comprometerse con el cuidado”, planteó.
Para Garcés, ese compromiso comunitario es una parte indispensable de cualquier política de arbolado.
“La cuestión pasa por tejer lazos, por empezar a hacer cosas que nos convoquen y de las que todos podamos sentirnos parte”, afirmó.
Plantar sí, pero con planificación
El especialista aclaró que prácticamente todas las especies arbóreas presentes actualmente en la región fueron introducidas, debido a que la zona no cuenta naturalmente con árboles nativos de gran porte.
Por eso sostuvo que no se trata solamente de plantar, sino de elegir cada ejemplar de acuerdo con el lugar que ocupará y con el desarrollo que tendrá en el futuro.
“Todas las especies pueden ser bienvenidas, pero cuando hablamos de especies tenemos que hablar también de planificación”, remarcó.
Garcés explicó que un árbol de gran magnitud no puede instalarse en cualquier vereda, porque con el paso de los años puede generar conflictos con viviendas, cables, cañerías o infraestructura urbana.
“Hay especies de primera magnitud que no podés poner en determinados espacios. Hacerlo sería un error importante. Hay que pensarlo antes”, señaló.
Los beneficios del árbol sobre la calidad de vida
El ingeniero forestal destacó que el arbolado urbano no constituye solamente una cuestión estética.
Entre sus beneficios mencionó la generación de sombra, la reducción de temperaturas, la mejora del paisaje, la disminución del ruido y el aporte al bienestar general de los vecinos.
“En verano todos buscamos una sombra para estacionar o elegimos caminar por una vereda con árboles. El árbol es amigable y nos brinda calidad de vida”, expresó.
Garcés mencionó además estudios internacionales vinculados con la presencia de naturaleza en las ciudades.
Como referencia, explicó una regla conocida como 3-30-300, según la cual una persona debería poder observar al menos tres árboles desde su vivienda, vivir en un entorno con aproximadamente un 30% de cobertura vegetal y encontrarse a menos de 300 metros de un espacio verde.
Según destacó, estas investigaciones buscan relacionar la planificación urbana y los espacios verdes con una mejor calidad de vida.
El arbolado como una cuestión de salud
Garcés recordó experiencias realizadas en Europa donde la investigación sobre árboles urbanos comenzó a ser impulsada desde el área de salud y no exclusivamente desde organismos relacionados con la producción forestal.
Como ejemplo, mencionó un hospital situado dentro de un bosque donde se analizaron diferencias en el consumo de determinados medicamentos y en el bienestar de los pacientes.
“Ahí comenzaron a investigar seriamente el arbolado desde la salud. Se empezó a invertir y estudiar qué impacto tiene vivir rodeado de árboles”, explicó.
Para el profesional, esos antecedentes muestran que la discusión supera ampliamente la ornamentación de una calle o una plaza.
El vivero municipal y la necesidad de fortalecerlo
Durante la entrevista, Garcés también destacó el trabajo que se realiza en el vivero municipal de Necochea.
Consideró que se trata de un espacio que muchos vecinos todavía desconocen y que podría tener un papel fundamental en una política sostenida de forestación.
“Tenemos un muy buen vivero municipal. Hay que ir, conocerlo y aprovecharlo”, afirmó.
Sin embargo, señaló que necesita mayor cantidad de personal para incrementar su capacidad productiva.
El ingeniero forestal recordó su propia experiencia en San Cayetano, donde participó de la creación de un vivero prácticamente desde cero.
“Con tres personas llegábamos a producir unas 25.000 plantas. En un vivero, cada persona que incorporás puede significar miles de plantas más por año”, aseguró.
Una charla abierta a toda la comunidad
La charla se desarrollará este miércoles a las 14.30 en el Sindicato de Luz y Fuerza y estará abierta a toda la comunidad.
La actividad surgió luego de un encuentro en el que participaron integrantes del Garden Club, Rosa Sarries y representantes del sindicato.
Durante la jornada también está previsto un sorteo de árboles.
Garcés adelantó que buscará desarrollar el tema desde conceptos sencillos y directamente relacionados con la realidad local.
“La idea es empezar desde la base, hablar de cosas terrenales y de nuestro arbolado. No hace falta ir a grandes teorías: tenemos muchísimo para hacer desde nuestra propia ciudad”, concluyó.












