Con una propuesta que mezcla tradición, renovación y espíritu comunitario, la peña organizada por el grupo Creadores de Buenos Momentos vuelve a escena en Necochea y se consolida como uno de los espacios culturales más convocantes de la ciudad.
Al frente de la iniciativa está Claudio Trobo, quien destacó que el evento ya encontró su identidad: una peña abierta, inclusiva y pensada para que cualquiera pueda sumarse.
Un “boliche folclórico” donde todos bailan
Lejos del formato tradicional, la propuesta rompe con algunas estructuras clásicas del folclore.
“No bailan las agrupaciones como espectáculo, baila la gente. Todos. Como estamos, vestidos de civil”, explicó Trobo.
La idea es clara: sacar el folclore del escenario y llevarlo a la pista, generando un ambiente relajado, donde tanto principiantes como experimentados se animen a bailar.
El resultado viene siendo contundente: en las últimas ediciones, la convocatoria rondó entre 180 y 200 personas, incluso en jornadas con mal clima.
Una noche larga de música en vivo
La peña comienza a las 21 horas y, a partir de las 22, se abre la pista. Desde ahí, la música y el baile no paran hasta la madrugada.
En esta nueva edición se presentarán:
- Ismael “Pollo” Suárez
- Facundo Moreno
- Alma Pacha
- Natanael Gigena
A ellos se suma la posibilidad de invitados sorpresa, una marca registrada del evento.
Integración entre generaciones y agrupaciones
Uno de los aspectos más valorados de la peña es el impacto social que genera dentro del ambiente folclórico local.
Según contó Trobo, el espacio logró algo que antes no era tan común: la integración entre distintas agrupaciones.
“Hoy chicos de distintas agrupaciones se juntan, comparten, arman guitarreadas. Antes eso no pasaba tanto”, señaló.
Además, destacó el fuerte acompañamiento de jóvenes, lo que evidencia un renovado interés por el folclore.
Un género que evoluciona sin perder su esencia
El crecimiento del público joven también está vinculado a la evolución del género.
Trobo explicó que el folclore fue adaptándose con el tiempo, incorporando nuevas influencias y artistas que acercan el estilo a otras generaciones.
Desde referentes históricos como Jacinto Piedra o Peteco Carabajal, hasta fenómenos actuales como Milo J, el género sigue encontrando nuevas formas de expresarse.
“Mientras sirva para que más jóvenes se acerquen al folclore, es positivo”, remarcó.
Mucho más que música
Más allá del baile, la peña apunta a generar experiencias.
En ediciones anteriores, por ejemplo, se sorprendió al público con fotos impresas de los asistentes bailando en eventos previos, un detalle que tuvo gran repercusión.
“Son pequeñas cosas, pero la gente se va contenta”, destacó Trobo.
Un espacio necesario
En un contexto complejo, la peña también cumple un rol social.
“Son momentos para salir de los problemas cotidianos. Para encontrarse, disfrutar y compartir”, resumió el organizador.
Con ese espíritu, la propuesta sigue creciendo y proyecta nuevas ediciones durante el año, reafirmando que el folclore no solo se mantiene vivo, sino que también se reinventa.












