La Cámara de Diputados bonaerense convirtió en ley una iniciativa que regula la utilización de teléfonos celulares y otras pantallas durante las clases. Los dispositivos solo podrán utilizarse con fines pedagógicos y bajo la supervisión de los docentes.
La provincia de Buenos Aires dio un paso importante en la regulación del uso de la tecnología dentro de las escuelas. Este martes 20 de octubre, la Cámara de Diputados bonaerense aprobó una ley que limita el uso de celulares y otros dispositivos electrónicos en las aulas, tanto de establecimientos públicos como privados.
La iniciativa, impulsada por el diputado Martín Rozas, ya contaba con tratamiento en el Senado y quedó definitivamente sancionada durante la sesión legislativa.
La nueva normativa busca reducir las distracciones que generan las pantallas durante las clases y recuperar espacios de interacción entre los estudiantes.
¿Se podrán usar celulares en las escuelas?
Uno de los puntos centrales de la ley es que no establece una prohibición absoluta de los teléfonos celulares, sino que regula su utilización dentro del aula.
A partir de la normativa, los estudiantes podrán utilizar estos dispositivos cuando exista una finalidad educativa y su uso esté orientado por los docentes.
De esta manera, los celulares y otras pantallas podrán continuar funcionando como herramientas de aprendizaje, pero no estarán habilitados para su utilización libre durante el desarrollo de las clases.
La medida alcanza a escuelas de gestión estatal y privada de toda la provincia de Buenos Aires, incluyendo los establecimientos educativos de Necochea y Quequén.
Buscan reducir las distracciones y mejorar la socialización
Durante el tratamiento legislativo, el autor del proyecto, Martín Rozas, manifestó su preocupación por las consecuencias del uso excesivo de pantallas entre los adolescentes.
El legislador sostuvo que esta situación representa “un perjuicio a todos los adolescentes” y destacó la necesidad de recuperar los vínculos personales dentro de las instituciones educativas.
“Es importante que el alumno vuelva a tener un espacio de socialización: de mirarse a los ojos, de decir lo que le pasa, qué es lo que siente”, expresó Rozas.
La intención de la normativa es que los estudiantes puedan concentrarse en las actividades escolares y fortalecer la comunicación cara a cara con sus compañeros y docentes.
También aprobaron la Ley Ema y la educación emocional
En la misma sesión, la Legislatura bonaerense convirtió en ley otras iniciativas vinculadas con el ámbito educativo.
Una de ellas fue la Ley Ema, impulsada por Mayra Mendoza, que apunta a promover una convivencia digital segura en las escuelas y prevenir situaciones de violencia en los entornos virtuales.
También se aprobó un proyecto presentado por Luciana Padulo para incorporar la educación emocional a la currícula escolar.
De esta manera, la jornada legislativa dejó tres nuevas leyes relacionadas con la educación, la convivencia y el bienestar de los estudiantes bonaerenses.












