La tarea de mantener en condiciones las vastas redes viales de Necochea y Quequén, tanto urbanas como rurales, es monumental. Adrián Furno, al frente del Ente Municipal de Servicios Urbanos y Rurales (ENSUR), brindó una exhaustiva radiografía de la situación actual, los desafíos que enfrentan día a día y las proyecciones a futuro en un contexto de crecimiento demográfico, al dialogar con Miguel Abálsamo, desde los estudios de NEC Radio, 98.3 del multimedios NQ, durante el programa “Cerrando la Mañana”.
Furno comenzó la charla con una buena noticia, aunque aún en trámite: un nuevo leasing con el Banco Provincia para la adquisición de maquinaria pesada. “Es por dos motoniveladoras –para el campo– y una pala cargadora para la ciudad. Están muy avanzados”, afirmó con esperanza.
El funcionario hizo hincapié en la importancia de estas adquisiciones, señalando una carencia histórica: “Desde la época que el intendente Molina crea el Ente a la fecha, el Ente solamente compró una máquina en 2017”. Esta situación genera una dependencia de la buena voluntad de los productores y un esfuerzo constante por recuperar equipos viejos. “Nosotros siempre decimos lo mismo: para poder brindar servicio uno tiene que tener los elementos“, enfatizó Furno, destacando la lógica simple pero contundente detrás de la gestión de obras públicas.

Las cifras que maneja el EMSUR son elocuentes: “Entre Necochea y Quequén, en lo que es el ejido urbano, tenemos cuatro mil calles de tierra. Casi el doble de calles de tierra que de calles asfaltadas”. A esto se suman “mil cuatrocientos kilómetros de tierra” en el ejido rural, incluyendo redes troncales, secundarias y terciarias, además de las localidades del interior.
El clima, especialmente en este invierno, se ha convertido en un enemigo implacable. “Llevamos más de quinientos cincuenta milímetros en lo que va del año. El peor enemigo de una calle de tierra es el agua, y a vos te llueve cada siete, ocho días”, explicó Furno, describiendo la constante batalla contra el deterioro. El crecimiento de la población hacia zonas con calles de tierra agrava la situación, aumentando la demanda de mantenimiento.
Prioridades y Un Plan de Larga Data
Frente a la inmensidad de la tarea, el EMSUR ha establecido prioridades claras. “Lo primero que nosotros solucionamos cuando deja de llover son las avenidas, porque es por donde mayor transitabilidad y circulación hay. Después son las oficinas públicas, los recorridos y después de a poquito, a medida que te permite el clima, se va ingresando en los barrios”, detalló Furno.
El funcionario también recordó el momento crucial de 2019, cuando el Ente asumió la responsabilidad de las calles de tierra urbanas. “Cuando el intendente Rojas decide en el 2019 que el Ente ingrese a las calles de tierra de la ciudad, el Ente ingresa a las calles de tierra de la ciudad y nosotros cuando arrancamos, vos tenías la 42 estaba de tierra negra, la 58 era todo tierra negra, la 531 ni hablar”, rememoró. Desde entonces, se ha trabajado paulatinamente en el entoscado y mejoramiento de arterias clave, como la Avenida 10 y tramos de la 42, 58, 74, 91, 531 y 566.
El Costo de una Cuadra y el Sueño de una Tosquera Propia
La conversación viró hacia el aspecto económico, revelando cifras que impactan. “Hoy estás hablando arriba de 80 millones de pesos” para asfaltar una cuadra de barrio, mientras que una avenida supera los 100 millones. Llevar todos los servicios a una cuadra de tierra alejada “está entre 120 y 150 millones”, explicó Furno, dejando en claro la magnitud de la inversión necesaria. “Hay que poner mucha plata para poder hacer inversión en calles de tierra, que es necesaria, porque en realidad, el crecimiento es muy grande”.
Un anhelo de Furno es que el municipio cuente con su propia tosquera. “Nosotros tenemos que tratar de tener una tosquera propia”, afirmó, explicando que esto reduciría costos y agilizaría la extracción de material. Sin embargo, encontrar un lugar adecuado y cercano a la ciudad es complejo y requiere de una inversión inicial significativa.
Un Futuro en Constante Movimiento
Furno cerró la entrevista con una reflexión sobre el crecimiento demográfico de Necochea: “Está en 100.000 habitantes, va a ir a 120.000, y así va para adelante”. Este aumento de población, sumado a la expansión hacia zonas no asfaltadas, intensifica la demanda. “La transitabilidad es terrible por esas calles, no es la soledad de hace 10 años”, concluyó, subrayando la necesidad de un trabajo continuo y de mayores inversiones para acompañar el desarrollo de la ciudad.
El titular del EMSUR agradeció la oportunidad de informar a los vecinos y reiteró el compromiso del equipo: “Nosotros en el 147, tomamos todos los reclamos. No le vamos a mentir a la gente que vamos a ir mañana. Y si hay que decir hay que esperar, hay que esperar, y si hay que decir no, hay que decir no”. La franqueza y el trabajo incansable, parece ser la clave para transitar el complejo camino de las calles de Necochea y Quequén.












