En diálogo con el programa “Esta Mañana”, la consultora holística Marcela García profundizó sobre la práctica de la biodescodificación, una terapia que busca comprender el origen emocional, simbólico y transgeneracional de distintos síntomas físicos, emocionales o situaciones repetitivas en la vida de una persona.

García explicó que la biodescodificación “busca el origen del síntoma”, ya sea una dolencia física, un conflicto emocional, económico o un patrón que se repite. El proceso incluye un trabajo de indagación profunda: “Tu cuerpo siempre te está dando una señal; el cuerpo es guía, hay que aprender a escucharlo”, afirmó.
La terapeuta señaló que el método se apoya en tres grandes fuentes: la infancia, el periodo perigestacional y la historia transgeneracional, es decir, lo heredado del árbol genealógico. “Lo que tu mamá vivió durante el embarazo te es transmitido”, remarcó.
También explicó que el cerebro responde muchas veces a situaciones simbólicas como si fueran reales: “Nuestro cuerpo busca la supervivencia. El cerebro no sabe si algo es real o simbólico, solo reacciona”.
García aclaró que, aunque se trabaja con un “diccionario” de síntomas, no hay interpretaciones universales, porque “cada persona es única y cada historia también”. Por eso, la clave es combinar teoría con la historia particular del consultante.
Al describir el proceso terapéutico, indicó que antes de comenzar envía una planilla previa para armar el árbol genealógico y detectar posibles “dobles”, es decir, coincidencias de fechas o nombres que pueden indicar mandatos o programas heredados. Compartió incluso un caso personal para ilustrar cómo ciertos miedos pueden tener raíz en historias familiares no habladas.
La especialista explicó que una vez detectado el origen del conflicto, el trabajo continúa con la resignificación, ejercicios y protocolos que permiten modificar esas memorias inconscientes: “Nada es magia. Después hay que armar un plan de acción y cambiar aquello que te trae el conflicto”, aseguró.
La terapia no se resuelve en una sola sesión. En general, el proceso requiere entre cuatro y cinco encuentros, aunque puede variar según cada caso. Además, García combina la biodescodificación con otras herramientas como constelaciones familiares individuales y técnicas basadas en neurociencias y trabajo somático.
Según explicó, los cambios se observan cuando “ante la misma situación, actuás de una forma diferente. Ahí sabés que sanaste”. Y subrayó que el objetivo no es que el terapeuta resuelva el conflicto, sino que la persona encuentre sus propios recursos: “Yo guío, pero es la persona quien hace el camino”.
Para quienes deseen consultarla, Marcela García atiende de manera presencial y online. Puede encontrarse en Instagram como M. García – Consultora Holística.












