En una Plaza Dardo Rocha desbordada de público, Necochea vivió este lunes uno de los momentos más esperados del calendario festivo: el encendido del Árbol de Navidad y la representación del pesebre viviente, una tradición que año tras año gana fuerza y convocatoria en la ciudad.

Desde temprano, la plaza ofreció una postal distintiva. Parejas de danzas folclóricas sobre la Avenida 59, familias instaladas con reposeras, música en vivo y una Expo Navideña llena de emprendedores crearon un clima festivo que convirtió el paseo en un gran punto de encuentro. En varios tramos, la afluencia de vecinos superó la capacidad habitual del espacio.
Antes del encendido, el pesebre cobró vida a través de la puesta del Coro Alta Mira, que recreó el nacimiento de Jesús en la previa del momento más emotivo de la noche. Luego tomaron la palabra el intendente Arturo Rojas, el secretario de Turismo y Desarrollo Productivo Matías Sierra y el director de Cultura, Juan Gamba.
Rojas destacó el crecimiento del evento:
“Este encuentro se está transformando en un clásico para disfrutar en familia. Agradezco a emprendedores, artistas, agrupaciones folclóricas y a cada vecino por acompañar”, expresó. También valoró el trabajo del equipo municipal para llevar adelante la puesta en escena y la decoración de la plaza.

El intendente subrayó además la magnitud del nuevo Árbol de Navidad:
“El año pasado planteamos la idea de un árbol más grande, que permitiera incluso caminar por debajo cuando estuviera encendido. Hoy tenemos una estructura de más de 15 metros y más de 820 luminarias. Es un orgullo ver cómo se superan año a año”, afirmó.
Rojas cerró su mensaje con deseos de esperanza para 2026 y la intención de seguir ampliando este evento, incluso con la posibilidad de sumar propuestas itinerantes o extender la celebración hasta Reyes.
Minutos después de las 21, y tras la cuenta regresiva, el Árbol se iluminó ante la ovación de miles de vecinos, regalando una imagen imponente que marcó el inicio del clima navideño en la ciudad.
El cierre estuvo a cargo del grupo folclórico Clavija Sachera, que hizo bailar a los presentes en una noche perfecta, con buen tiempo y un ambiente cargado de emoción, tradición y espíritu festivo.












