Nicolás Améndola, el destacado nadador de deporte adaptado de Necochea, quien a sus 21 años ya ostenta logros internacionales y forma parte de la Selección Argentina S21, acompañado por su padre, Horacio Améndola, presidente del Club Rowing y motor fundamental detrás de la Asociación Civil Todos al Agua, compartieron detalles de su entrenamiento diario y sus próximas metas, durante el programa “Zoom Deportivo”, desde los estudios de NEC Radio, 98.3 del multimedios NQ, junto a Federico Klappenbach y María Elena Figueroa .
Nicolás viene de participar en el torneo regional Integra Sports de Mar del Plata, y ya se prepara para un nuevo desafío: el Open Sudamericano de Discapacidad General en Buenos Aires, a realizarse el 20 de junio. Allí, buscará defender su oro obtenido el año pasado. Con una hora de entrenamiento matutino y dos por la tarde, el joven necochense dedica gran parte de su día a perfeccionar su técnica. “Yo me siento mejor en Mariposa y en Kroll, que son los más fuertes en mi estilo”, afirmó, revelando su preferencia por los estilos más demandantes. Su padre, Horacio, recordó sus inicios: “Él nació como nadador de Kroll, era un velocista… hace aproximadamente un año empezó con Mariposa, le gustó, y bueno, su estilo principal es Mariposa con el acople de estilo libre, el Kroll.”

La trayectoria de Nico no ha estado exenta de desafíos. La pandemia frustró su participación en el Mundial de Turquía 2020 como junior, obligándolo a competir en la categoría senior, más exigente. Sin embargo, esto no lo detuvo. El año pasado, en el Mundial de Natación en Turquía, alcanzó un meritorio quinto puesto a nivel global en los 200 metros mariposa.
Pero la historia de Nicolás es inseparable de la labor de la Asociación Civil Todos al Agua. Horacio Améndola explicó que esta asociación nació en 2019 de la necesidad de un grupo de padres de asegurar la continuidad de la escuela municipal de natación adaptada. Hoy, con el apoyo económico municipal y la provisión de profesores y guardavidas, “ya no somos una asociación que apoya a Todos al Agua, sino que somos una asociación que contrata el natatorio en el cual se desarrollan las actividades, con la ayuda económica a través del municipio”, lo que representa un paso más hacia la autonomía. Actualmente, unos 150 chicos, desde la matronatación hasta los “99 años”, disfrutan de los beneficios de esta iniciativa.
Horacio también preside el Club Rowing de Necochea, que este año celebró sus 86 años. Su visión es transformar el club en un espacio verdaderamente inclusivo. “La idea es que el club se transforme en un club inclusivo, que el club se adapte a todas las personas, que no sea un club para pocos, sino un club para muchos”, afirmó. Entre las actividades que se desarrollan se encuentran canotaje, vela y tenis, y el sueño es construir un natatorio propio, aunque los costos actuales lo hacen complejo.

Un proyecto particularmente innovador es la cantina inclusiva en el Club Rowing, gestionada por personas con discapacidad, bajo el impulso de Horacio. “Todos tienen que tener derecho a trabajar. Lo que pasa es que es muy difícil armar estructura”, lamentó Améndola, señalando la dificultad de contratar a estos jóvenes sin que pierdan sus pensiones. Ante esta barrera, ya están ideando nuevos proyectos de manufactura, como una fábrica de pastas o una panadería, que les permita desarrollarse laboralmente.
La cantina es también sede de las ya famosas “fiestas Kiki”, un calco de las fiestas de inclusión que se realizan en Buenos Aires. “La última fiesta que fue hace 15 días, tuvimos casi 50 chicos bailando, divirtiéndose, comiendo, andando de novio. La persona que va un ratito a las fiestas estas se da cuenta de que los chicos hacen lo mismo que hacemos nosotros cuando vamos a una fiesta”, relató Horacio.
La historia de Nicolás Améndola es un testimonio de cómo la pasión, el apoyo familiar y el compromiso de instituciones como Todos al Agua pueden abrir puertas y construir un camino de inclusión y éxito en el deporte adaptado.












