Más allá de la celebración, el acto por los 32 años del Consorcio dejó sobre la mesa uno de los debates centrales para el futuro del distrito: cómo equilibrar el crecimiento portuario con el impacto urbano y ambiental.
El propio intendente Arturo Rojas fue claro: la actividad genera desarrollo y empleo, pero también externalidades que deben ser compensadas.
Entre los puntos destacados aparecen:
- La erosión costera en Quequén.
- El refulgado como obra clave para recuperar playas.
- El estado de los accesos portuarios.
- La logística del transporte pesado.
Desde el Consorcio, Mariano Carrillo adelantó que ya se trabaja en estudios técnicos para avanzar en el corredor vial seguro y en el proyecto de refulgado.
La recuperación de playas no es sólo una cuestión ambiental, sino estratégica: Necochea combina dos perfiles económicos —turístico y agroexportador— y ambos deben convivir.
“El puerto es trabajo, pero también debemos cuidar la ciudad que habitamos”, fue uno de los conceptos que sobrevoló la jornada.
La sensación tras el acto es que se abre una etapa donde el diálogo institucional puede ser la clave para resolver tensiones históricas y proyectar un crecimiento más integrado.












