El fenómeno que sorprendió este martes a bañistas en Mar del Plata y otros puntos de la Costa Atlántica fue un meteotsunami, un evento de origen meteorológico que se desarrolla en pocos segundos y puede provocar una rápida suba del nivel del mar. El episodio tuvo consecuencias trágicas: un joven de 29 años falleció y varias personas resultaron heridas.
Según explicó el geólogo Federico Ignacio Isla, el fenómeno estuvo asociado a un cambio brusco en la dirección del viento. Durante la jornada se registraban vientos del noroeste —conocidos como pamperos—, pero hacia la tarde se produjo una rotación repentina al sudeste, situación que ya estaba anticipada en pronósticos. Esa transición, sin embargo, se dio con una intensidad mayor a la habitual, lo que generó el ascenso súbito del mar en pleno horario de playa.
“El mar se retiró y luego avanzó rápidamente, lo que llevó a muchos a pensar en un tsunami”, explicó Isla. Sin embargo, aclaró que no hubo actividad sísmica ni movimientos tectónicos registrados por organismos internacionales como la NOAA, por lo que se descarta un tsunami clásico. “No fue una ola gigante ni una crecida extraordinaria, sino un efecto del viento que empujó el agua hacia la costa”, precisó.
El especialista remarcó que este tipo de eventos no son frecuentes pero tampoco inéditos en la región. En Mar del Plata, las rotaciones de viento ocurren con regularidad, aunque rara vez con un impacto tan abrupto. Además, señaló que no es posible predecir con exactitud cuándo podría repetirse un meteotsunami, ya que depende de condiciones atmosféricas muy específicas. Casos similares, recordó, ya habían sido documentados históricamente, incluso en la década de 1950.












