Desde la pintoresca Salta, el politólogo y analista Ramiro Caro Figueroa ofreció una aguda radiografía del panorama político argentino en diálogo con el programa radial “Cerrando la Mañana” de Miguel Abalsamo. Su vasta experiencia y conocimiento de la escena nacional y salteña permitieron desentrañar las complejidades de un presente marcado por la incertidumbre electoral y la reconfiguración de alianzas.
Caro Figueroa comenzó analizando las próximas elecciones en la Ciudad de Buenos Aires, describiendo un escenario fragmentado y peculiar. “El peronismo con un radical a la cabeza, cosa rara, tratando de aglutinar lo que venga”, señaló con sorpresa, aludiendo a la inusual alianza. La proliferación de listas para cargos legislativos también llamó su atención: “17 candidatos para cargos legislativos, 17 listas, me parece un montón”. Pronosticó una legislatura porteña compleja, lo que dificultará la gobernabilidad de Jorge Macri.
En cuanto a la provincia de Buenos Aires, la incógnita sobre el futuro de la relación entre el gobernador Kicillof y el kirchnerismo persiste, vislumbrando una posible puja por el control de las candidaturas, especialmente a nivel nacional.

La oposición tampoco escapó a su análisis. El coqueteo entre La Libertad Avanza y el PRO genera interrogantes. “Parece que sí, parece que no, están coqueteando, bueno, también es de final incierto qué es lo que pasará en la provincia”. Si bien la lógica indicaría una alianza para asegurar el triunfo en la provincia, Caro Figueroa mencionó un dato sugestivo: “En la cena de la Fundación Libertad se confundieron en un abrazo Santiago Caputo y Mauricio Macri, que según lo que estuve escuchando fue bastante afectuoso”, sugiriendo un posible acercamiento entre figuras clave de ambos espacios.
El radicalismo, según su visión, atraviesa un momento de desdibujamiento, al igual que la Coalición Cívica, con baja intención de voto y la eterna amenaza de Elisa Carrió de presentarse.
La mirada se detuvo luego en la realidad política salteña, donde las elecciones provinciales están a la vuelta de la esquina. La figura del gobernador Sáenz, capaz de “aglutinar gente de todos los sectores”, desde radicales hasta kirchneristas, llamó la atención del analista. También señaló la aparición de “advenedizos sin pasado ni tradición política” adhiriendo a La Libertad Avanza, motivados, en su opinión, por intereses personales más que por vocación de servicio. “Es lamentable lo que está pasando”, sentenció.
Caro Figueroa no dudó en expresar su preocupación por el descenso en la calidad de la dirigencia política a nivel general. Criticó el fenómeno de candidatos impulsados por su popularidad en redes sociales.
El análisis se adentró en las posibles consecuencias de la elección en la Ciudad de Buenos Aires a nivel nacional. Caro Figueroa vislumbra una interna entre La Libertad Avanza, con la figura mediática de Manuel Adorni, y un PRO debilitado, defendiendo su histórico territorio. “Ojo con el PRO que por ahí puede quedar hasta tercero”, advirtió. La dispersión del voto y la irrupción de figuras nuevas complican el panorama para los partidos tradicionales.
Finalmente, la conversación viró hacia las incertidumbres que acechan al país. Para Caro Figueroa, la principal radica en el plano interno. “Yo digo que el país se ordena económicamente y tenemos una economía racional que permite el crecimiento, la inclusión, la movilidad social, entonces el país va a empezar a cambiar”. Sin embargo, enfatizó la necesidad de un cambio cultural y de reglas de juego claras y duraderas para atraer inversiones y generar empleo genuino. Criticó la mentalidad fundacional de cada nuevo gobierno que “tumba lo que hizo el anterior”.












