Rafael Mujica Lázaro, titular del emblemático Camping Miguel Lillo, dialogó con el periodista Miguel Abalsamo por NECRADIO 98.3 del Multimedios NQ, dejando reflexiones sobre la realidad estadounidense y pinceladas de su visión sobre Argentina. Con la experiencia de quien conoce el pulso de ambos mundos, Mujica Lázaro no dudó en señalar un fenómeno que lo inquieta profundamente: la intensificación de la política migratoria en la era Trump, relatando con asombro la llegada de controles migratorios a zonas impensadas. “Uno pensaba que iba a estar más en el Caribe, lo que es Miami, la Florida, Texas… Que hayan llegado los controles migratorios al norte del país es algo muy raro, que hace que se genere una psicosis”.
La preocupación del empresario necochense es palpable al describir el impacto en sus trabajadores: “Tenemos empleados en la administración que tienen los papeles muy avanzados y no quieren ir a trabajar por miedo a estas redadas que en un semáforo paran un auto y piden papeles”. La angustia se extiende más allá del individuo, afectando la dinámica laboral: “Imagínate que la migración te agarra y te deporta y quedó tu familia en tu casa, desestabiliza también la faz laboral, la organización, tu propia organización también y la de muchos”.

Con una mirada crítica, Mujica Lázaro sentencia: “Te diría que es lo más llamativo de la nueva era de Trump en Estados Unidos”. Y aunque reconoce que “si hacen las cosas mal, está bien que los saquen”, lamenta la situación de aquellos que buscan oportunidades: “Pero el que está trabajando, o el que está demostrando que quiere hacer las cosas bien y que van a un país que le va a dar oportunidades, es una pena que se hagan estas cosas”.
En un análisis contundente, el empresario desnudó una verdad incómoda: “Hoy el trabajo que hace el ilegal o el inmigrante en Estados Unidos, diría que es el mayor trabajo de los Estados Unidos”. Y para ilustrarlo, compartió un reciente suceso: “Pasó hace 15 días que hicieron una redada en un frigorífico, deportaron 136 inmigrantes y el frigorífico tuvo que cerrar porque no encuentran mano de obra con papeles para poder hacer ese trabajo”. De allí su predicción: “Entonces, yo creo que en algún punto van a tener que frenar porque se va a generar el efecto contrario al deseado”.
En contraste con la turbulencia migratoria, Mujica Lázaro observa una economía estadounidense relativamente estable: “Comercialmente todo muy bien, la verdad que no alteran los cambios de gobierno, de economía, en un país como Estados Unidos”. Destaca que “la inflación sigue estando ahí contenida” y que, si bien las tasas de interés han bajado ligeramente, el impacto en el bolsillo del ciudadano promedio no es significativo. “Cambie demócrata o republicano, la economía de la gente no se modifica y por eso tampoco es obligatorio el voto y por eso la gente tampoco va a votar y vota muy poca gente, porque sabe que su bolsillo no se altera”.
Mirando hacia su tierra, Argentina, Mujica Lázaro percibe un creciente interés internacional a partir de la llegada de Javier Milei a la presidencia. “Nunca se habló tanto de Argentina como es ahora con la era de Milei”, afirma, mencionando la sorpresa que generaba el entonces candidato incluso antes de su triunfo. “Y ahora preguntan mucho más, hay dos referentes de los Estados Unidos que lo han tomado muy bien, uno que es el presidente y el otro es el dueño de TESLA, que cada reunión o cada cosa que hace lo menciona”.
Con optimismo cauteloso, vislumbra un potencial beneficio para la inversión extranjera: “Creo que todas esas cosas, si se da una continuidad en ese sentido, creo que nos puede llegar a ser beneficioso para lo que es la inversión”. Su anhelo es claro: “Uno lo que quiere es que venga gente al país a invertir, la inversión es fuente de trabajo, es producción, es trabajo para todo el mundo”.












