La Municipalidad de San Cayetano recuperó y comercializó 78.000 kilos de residuos reciclables entre enero y junio de 2026, como resultado del sistema de separación domiciliaria y del trabajo desarrollado en la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos.
El director de Medio Ambiente, Juan Altamira, dialogó con “Esta Mañana”, por NecRadio 98.3, y explicó que la iniciativa se encuentra en funcionamiento desde 2013, a partir de una decisión política del intendente Miguel Gargaglione.
“Tenemos una planta de tratamiento con recolección diferenciada de los residuos domiciliarios, tanto de los orgánicos húmedos como de los inorgánicos secos”, detalló.
El sistema comienza con la separación en origen que realizan los vecinos en sus hogares. Posteriormente, los trabajadores municipales clasifican los materiales que pueden recuperarse, como botellas, envases de lavandina, vidrio, cartón y distintos tipos de plástico.
En la mayoría de los casos, los residuos son prensados y luego vendidos a empresas que los utilizan como materia prima para fabricar nuevos productos.
“Se trata de recuperar materiales que pueden volver a tener una vida útil, incorporarse nuevamente a la economía y transformarse en un nuevo recurso”, explicó Altamira.
Más de 3,6 millones de pesos recuperados
La comercialización correspondiente a los primeros seis meses del año generó un ingreso de 3.673.000 pesos para el municipio.
La venta se llevó adelante mediante una licitación pública, en la que diferentes proveedores presentaron sus propuestas para adquirir botellas de gaseosa, envases plásticos, vidrio molido y otros materiales recuperados.
Altamira consideró que las 78 toneladas representan “un muy buen número” y aseguró que el objetivo es superar año tras año los niveles de recuperación.
No obstante, destacó que el funcionamiento de la planta depende fundamentalmente del compromiso de los vecinos.
“Como municipio podemos tener la mejor gestión y lograr que el sistema funcione perfectamente, pero, si no hay un trabajo coordinado con el vecino en la separación en origen, es muy difícil”, afirmó.
En ese sentido, explicó que cuando los residuos reciclables llegan mezclados con desechos orgánicos o en malas condiciones, muchos de ellos ya no pueden ser recuperados por los operarios.
“Es un trabajo colectivo entre la Municipalidad y los vecinos, pensando a San Cayetano desde el cuidado del ambiente y haciéndonos cargo de una problemática antiquísima como son los residuos”, sostuvo.
Residuos convertidos en mobiliario público
Además de la venta de materiales, el municipio mantiene un convenio con una empresa santafesina para intercambiar residuos reciclables por mobiliario urbano construido con plástico recuperado.
Uno de los ejemplos puede observarse en la plaza ubicada en el ingreso a Aguas del Pinar, en la villa balnearia de San Cayetano, donde se instalaron juegos y elementos fabricados a partir de material reciclado.
“La idea es que el vecino pueda ver, tocar y entender que el residuo que separó correctamente fue recuperado por los operarios, enviado a una empresa y efectivamente reciclado”, explicó el funcionario.
De esta manera, parte de los materiales que salen de los hogares regresan a la comunidad transformados en juegos, bancos y otros elementos destinados a los espacios públicos.
Los niños como multiplicadores
La educación ambiental constituye otro de los ejes centrales de la política municipal. Altamira señaló que se trabaja de manera permanente junto con la Jefatura Distrital de Educación para promover buenos hábitos desde las primeras edades.
Durante 2025, alrededor de 1.500 alumnos visitaron la planta de tratamiento de residuos para conocer el proceso de separación, clasificación y recuperación de los materiales.
“Buscamos que los chicos sean multiplicadores de esos buenos hábitos. Muchas veces un nene de cinco años termina retando a los adultos y les dice que están haciendo mal las cosas o que tienen que tener dos tachos”, expresó.
El funcionario destacó que la concientización es un “trabajo de hormiga” que se desarrolla de forma ininterrumpida desde la puesta en funcionamiento de la planta.
“Es una cuestión cultural. Tenemos que ser conscientes de la huella que dejamos diariamente y del planeta que vamos a entregarles a las próximas generaciones”, remarcó.
Una política ambiental integral
Altamira aclaró que las acciones del área no se limitan al tratamiento de los residuos, sino que forman parte de una política ambiental más amplia.
Entre enero y junio de 2026, el municipio plantó 254 ejemplares de arbolado urbano en distintos sectores de San Cayetano.
Además, a través del vivero municipal, se produjeron y entregaron 434 sauces y álamos a productores agropecuarios para la creación de cortinas forestales destinadas, entre otras funciones, al resguardo de la ganadería.
“Intentamos evitar contaminaciones, recuperar nuestro entorno verde y contrarrestar la huella de carbono que generamos como sociedad”, señaló.
La Dirección de Medio Ambiente tiene bajo su órbita el vivero municipal, la planta de tratamiento y el servicio de recolección, con un trabajo articulado entre las diferentes áreas.
Antes de finalizar, Altamira agradeció especialmente a los trabajadores que diariamente realizan la separación manual y la recuperación de los residuos.
“Sin los operarios, nada de esto sería posible. Esperamos que todos los vecinos continúen sumándose a la separación en origen y tomando conciencia sobre cómo vivimos y qué planeta les dejamos a las próximas generaciones”, concluyó.










