El ejemplar fue registrado en video aguas arriba y las imágenes rápidamente llamaron la atención de pescadores y vecinos. Juan Carlos Petersen explicó que se trata de un cazón y vinculó su presencia con el ingreso de bagres de mar tras la crecida y la sudestada de los últimos días. Además, anticipó una buena temporada de pesca de corvina.
La aparición de un ejemplar de cazón en el río Quequén generó sorpresa entre pescadores y vecinos de la zona, luego de que las imágenes del animal fueran registradas y difundidas en las últimas horas.
Para conocer detalles sobre el hallazgo, se consultó al pescador deportivo Juan Carlos Petersen, quien confirmó que el ejemplar observado no era un tiburón de gran porte, sino un cazón.
Petersen contó que tomó conocimiento de la situación a partir de un video que comenzó a circular entre pescadores. Según relató, las imágenes habrían sido registradas días atrás por un matrimonio en un sector del río, antes de llegar a la zona de la sangría.
“En realidad es un cazón”, aclaró el pescador, quien explicó que la presencia del ejemplar podría estar relacionada con el importante ingreso de bagres de mar que se produjo en los últimos días.
“Han entrado muchos bagres de mar y este bicho ha venido atrás de ellos”, señaló Petersen, al referirse a la posible razón por la cual el cazón habría ingresado al curso de agua.
De acuerdo con su explicación, el ingreso de agua y el movimiento generado por la sudestada y la crecida del río favorecieron la llegada de distintas especies. Sin embargo, el cazón no habría podido permanecer demasiado tiempo en esas condiciones: “Seguramente se ha ahogado solo”, indicó.
Se empieza a mover la pesca
Más allá de la curiosa aparición del cazón, Petersen destacó que la actividad pesquera comenzó a mostrar un mayor movimiento durante los últimos días.
En particular, señaló que se registró un buen ingreso de bagres de mar, especie que comenzó a aparecer con mayor frecuencia en distintos sectores del río Quequén.
El pescador también destacó que las condiciones climáticas no necesariamente impiden la actividad de pesca deportiva. “No hay mal día para los pescadores deportivos”, sostuvo, aunque reconoció que el viento puede complicar la jornada cuando sopla de frente o genera demasiada ola.
En esos casos, los pescadores cuentan con diferentes alternativas dentro de la zona, tanto en el río como en sectores de la costa y las escolleras.
Antecedentes y expectativa por la corvina
La presencia de cazones en el río Quequén no sería un hecho completamente inédito. Petersen recordó que, tiempo atrás, también se había registrado la captura de un ejemplar aguas abajo del puente de la Ruta 26.
En aquella oportunidad, según relató, el cazón había sido capturado con caña por pescadores de la zona.
Mientras tanto, los aficionados a la pesca ya esperan la llegada de otra de las especies más buscadas en esta época del año: la corvina.
Petersen anticipó que durante los próximos días podría comenzar a producirse un mayor ingreso de ejemplares. Como antecedente de la buena actividad que puede registrarse en el río, recordó que el año pasado llegaron a obtenerse bagres de mar de casi 4,8 kilos y corvinas de entre 4 y 5 kilos.
Con el ingreso de nuevas especies y el comienzo de una etapa de mayor actividad, los pescadores deportivos de la región ya se preparan para una temporada que promete movimiento en el río Quequén.












